Azkarraga dice que "ahora la paz es posible en Euskadi" porque detrás hay mucho "trabajo discreto"

Cree que cada día aumenta la dificultad que tendría ETA "para justificar ante los suyos una víctima"

Europa Press Nacional
Actualizado: miércoles, 11 enero 2006 21:24

BILBAO, 11 Ene. (EUROPA PRESS) -

El consejero de Justicia, Empleo y Seguridad Social del Gobierno vasco, Joseba Azkarraga, aseguró hoy que "ahora la paz es posible en Euskadi" porque detrás hay mucho "trabajo discreto" y se mostró convencido de que "cada día que pasa, aumenta la dificultad que tendría ETA para justificar ante los suyos una nueva víctima".

En Vigo, donde Azkarraga ofreció una conferencia con el título "A las puertas de la paz en Euskadi", el consejero vasco se situó entre quienes creen que "el debate abierto sobre la reforma del modelo territorial es imparable" y consideró que, en ese debate, Galicia, Euskadi o Cataluña "deben encontrar satisfacción a sus aspiraciones nacionales".

Respecto a la situación política vasca, se mostró convencido de que "ahora la paz es posible en Euskadi" y señaló que ese optimismo "no es fruto del azar ni de acontecimientos inesperados, sino que detrás hay mucho trabajo discreto". A su juicio, el punto de partida de esta situación es la Propuesta de Nuevo Estatuto Político presentada por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, que "abrió un debate y unas expectativas desconocidas tanto en la política vasca como en la española".

Por otro lado, afirmó que el Gobierno vasco tiene como prioridades la paz y la normalización política, y aseguró que ambas se desarrollarán "desde un compromiso inequívoco con los Derechos Humanos y con el derecho a decidir nuestro futuro como pueblo". "Son los grandes objetivos -agregó-. En virtud de ellos hemos exigido a ETA que cese en el uso de la violencia. Quien viola derechos es quién debe cesar su acción y hacerlo sin contrapartida alguna".

En esta línea apostó por políticas de reconocimiento, apoyo, acompañamiento y solidaridad con las víctimas y dijo estar arbitrando "todas las medidas necesarias para hacerles más fácil la vida a quienes tan injustamente se han visto afectados por la violencia y las tendremos siempre en cuenta como ejemplo de lo que nunca debe repetirse".

Asimismo, destacó su interés por alcanzar la normalización política a través de un diálogo entre todos los partidos, sin exclusiones, y fijó tres cuestiones básicas para alcanzar un consenso integrador: tregua y posterior disolución de ETA, reconocimiento del pueblo vasco como sujeto de decisión y pacto bilateral con el Estado. "Si no existe un acuerdo previo sobre estas cuestiones, no podrá conformarse una mesa de 'partidos resolutiva", insistió.

Para Azkarraga, "estamos ya en un nuevo escenario", por lo que, apuntó, "han transcurrido más de dos años, 32 meses, en los que no se cuenta ninguna víctima mortal y cada día que pasa aumenta la dificultad que tendría ETA para justificar ante los suyos una nueva víctima". "Todos estos elementos -dijo- nos deben orientar en el buen camino para salir definitivamente del túnel en el que hemos vivido".

Según Azkarraga, en estos momentos, "resulta imprescindible que ETA acabe con los atentados que ha venido desarrollando en los últimos meses", al tiempo que aseguró que "el uso de explosivos puede conducir a que de forma premeditada o no, deseada o no, se provoque alguna desgracia que ciegue el camino y aborte de forma radical el incipiente proceso". "Asimismo, los responsables políticos debemos alentar el camino con iniciativas facilitadoras de nuevos pasos", añadió.

DOS MESAS

Por último, Azkarraga consideró "urgente" generar las condiciones para la puesta en marcha de las dos mesas "que reunirán al Gobierno con ETA para tratar sobre desmilitarización y presos, y la que debe reunir a todas las partidos, sin exclusiones, para debatir, dialogar y negociar sobre cuestiones relacionadas con la normalización política".

"Es necesario afirmar que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y la organización terrorista deben de establecer un marco adecuado que haga posible tratar sobre la desmilitarización y los presos", manifestó.

En esta línea, afirmó que el Gobierno vasco facilitará ese marco y no pondrá "reservas" ni exigirá "cuotas". "Debe quedar claro que, en la medida de nuestras posibilidades, vamos a promocionar, arropar y acompañar todas las acciones que nos acerquen a la paz sin pelear por protagonismos que no conducen a ninguna parte", señaló.

Por ello, confió en que "2006 va a ser un año decisivo", en el que se deberá posibilitar "que la oportunidad con la que hoy contamos no se desbarate" y advirtió de que en este proceso "puede haber fuerzas -fuerzas poderosas y muy diversas- que estén interesadas en que, una vez más, fracasemos en el empeño".

"Pero estén donde estén esas fuerzas- me da lo mismo que se sitúen en el bando de ETA o que se cobijen en el de la política-, creo que la apuesta de paz de la ciudadanía las puede neutralizar. Es tal el deseo de pasar página y tal la decisión de no tolerar más el horror de los asesinatos, que difícilmente se podrá volver al pasado", aseveró.

"No es bueno ponerse plazos ni fechas, pero no resulta descabellado pensar que en dos años podemos haber avanzado. Ojalá el esfuerzo de todos para hacer que las iniciativas fructifiquen contribuya a pasar definitivamente la página de la violencia y a encarrilar a la vez nuestro nuevo marco de convivencia futura", concluyó.

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