MADRID, 19 Ene. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), José María Aznar, proclama que Europa vive una crisis "política y de identidad" que viene dada por "la volubilidad bien poco responsable de unos dirigentes que cambian constantemente de dirección". "Los discursos retóricamente europeístas han perdido su sentido político y se han convertido en un mantra para eludir hacer europeísmo del de verdad", sentencia.
Aznar se manifiesta así en el prólogo que ha elaborado para el libro 'La fuerza de la Identidad', de Marcello Pera, presidente del Senado italiano y catedrático de Filosofía de la Ciencia por la Universidad de Pisa, un prólogo donde especifica que ese "europeísmo de verdad" es el de "los hechos, las reformas y los objetivos cumplidos".
"Sólo quienes siempre han creído en realidades posibles están pudiendo demostrar ahora que el liderazgo se demuestra andando. Quienes, en cambio, han olvidado la defensa de los intereses nacionales con tal de diferenciarse del gobierno anterior, han perdido el liderazgo, han perdido la capacidad de negociar y de construir coaliciones, y se han convertido en perfectamente irrelevantes", avisó.
CRISIS DE INDENTIDAD EN EUROPA
Asimismo, Aznar cree que Europa padece una crisis "más profunda" que la política: La de "identidad". "El anquilosamiento ha hecho que se pierda la noción de la genuina identidad de los europeos. Los europeos nunca hemos sido un continente resignado --destacó--. Nunca hemos sido un continente que renuncie a crecer y a generar prosperidad. Europa nunca ha sentido dudas sobre si debía defenderse frente a las agresiones, ni sobre dónde estaban sus aliados. Ninguno de esos son rasgos de la identidad europea".
Dicho esto, subrayó que Europa debe recuperar "lo mejor" de su identidad, es decir, "la libertad para crear y emprender, la conciencia de la responsabilidad de cada uno sobre sí mismo, la capacidad para proteger su modo de vida y sus instituciones, la diferencia entre la ayuda a los que lo necesitan y la desaparición de los incentivos para trabajar y superarse".
"Reconsiderar la falsa identidad y fortalecer el verdadero europeísmo nos permitirá abandonar debates llenos de riesgos sobre contrapesos y volver a volcar nuestras energías en hacer de Europa el espacio más grande de libertad y de prosperidad en todo el mundo", asevera.
CRISTIANISMO Y "FRACASADA" CONSTITUCIÓN EUROPEA
A continuación, el ex presidente recuerda que autor del libro se define a sí mismo como no creyente, pero reconoce "la aportación fundamental" de la tradición cristiana al humanismo occidental y postula una 'religión civil' que asuma sus valores fundamentales y esté "al servicio del individuo, la familia y los grupos sociales que conforman la sociedad".
"Así mantiene que Europa no debe olvidar que la libertad, la igualdad y la tolerancia son principios crecidos al calor del cristianismo, y fundados en la dignidad humana de la persona que el mensaje de Jesucristo reconoce --apunta Aznar--. Realidad ignorada, por ejemplo, por algunos políticos a la hora de redactar la fracasada Constitución europea, que el propio Pera cree manifiestamente mejorable. Como él mismo explica, si no tenemos claro nuestra identidad, nuestras ideas y nuestros principios, difícilmente podremos plasmarlos en ningún texto constitucional".
En este contexto, defiende que Europea debe recuperar la noción de sus orígenes, "su esencia, su identidad perdida" y añade que la UE debe ser consciente de la "superioridad moral" de unos valores vigentes durante siglos "y que dan los mejores resultados allí donde se les permite arraigar". "Esa es la realidad que muchos pretenden negar. Como en la antigua mitología griega, vivimos un 'Rapto de Europa' distinto, en el que el dios Zeus, transformado ahora en un toro de cuernos relativistas, secuestra en sus lomos las ideas que adornan la virtud de la princesa Europa, convertida ahora en vieja dama ajada", apostilla.
RELATIVISMO E INTELECTUALES DE IZQUIERDA
Según Aznar, el autor de esta obra combate "con vigor" esa situación que vive Europa y que conlleva "relativismo cultural", "enfermedad que afecta a nuestras sociedades de la mano de los intelectuales de izquierda. Ese mismo relativismo político que trata siempre de culpar a EE.UU y a Occidente de todos los males del mundo, con la complicidad de muchos de nuestros propios medios de comunicación", determina.
En este sentido, el ex presidente sostiene que resulta "curioso" comprobar cómo "este sentimiento de culpabilidad, rayano en complejo de inferioridad", afecta "tan de lleno" a la realidad política española que "bien pudiera plantearse que la tan vendida 'Alianza de Civilizaciones' no es sino uno de sus más tristes reflejos". "Como también resulta evidente que el profesor Pera acierta de pleno cuando sostiene que esta pérdida de identidad es una grave amenaza no sólo para nuestro continente, sino para el modo de vida occidental, la democracia, la libertad y los valores humanos universales", formula.
"Europa, Occidente en su conjunto, debe ser consciente de lo importante que es la defensa de las ideas, principios y valores que sostienen su identidad y la proyectan hacia el futuro. Dicho con palabras de Marcello Pera: sabemos que la democracia es mejor que la teocracia; una constitución, mejor que la sharia; una decisión parlamentaria, mejor que una sura; una sentencia judicial, mejor que una fatwa", concluye.