Actualizado 01/08/2009 19:10 CET

Bérchules (Granada) celebra su particular Nochevieja con casi mil kilos de mantecados y uvas y la restricción de cohetes

BÉRCHULES (GRANADA), 1 Ago. (EUROPA PRESS) -

El municipio granadino de Bérchules celebra hoy su particular Nochevieja de verano, que este año gira en torno a la igualdad de la mujer a fin de concienciar a lugareños y foráneos, con la puesta a disposición de los ciudadanos de casi mil kilogramos de mantecados y otros tantos de uvas, así como la restricción de lanzamiento de cohetes por los incendios vividos en las inmediaciones en los últimos días.

El alcalde de la localidad, Ricardo Zapata (PSOE), explicó a Europa Press que la celebración ha contado desde primera hora con el tradicional paso de borriquillos y el reparto de anís, aguardiente, coñac y polvorones, en los serones de los animales, por todo el pueblo.

La participación de una charanga, el concurso de belenes --donde se premiará a todos los participantes--, un desfile de brasileños o la celebración de las cabalgatas --con un protagonismo de mujeres en este año, en homenaje a la temática general-- son otros de los actos programados y previos a las campanadas de Nochevieja, "que se acompañarán, como ya se ha generalizado de un tiempo a esta parte, con la explosión de petardos de ristra".

Éstos serán los únicos artefactos pirotécnicos que, a partir de una determinada hora de la tarde-noche, podrán ser detonados en el municipio, en señal de sensibilidad por los recientes incendios ocurridos en las inmediaciones. De hecho, Zapata indicó que en su programado discurso al pueblo prima "pedir tranquilidad por el fuego".

La 'cantaora' María Peralta, vecina del municipio, será la que dará el pregón de las fiestas, para el que ha creado además una canción dedicado a la nochevieja berchulera.

Esta singular festividad, que se celebra desde hace 16 años, quedó fijada en el calendario de esta localidad alpujarreña en la Navidad de 1994, cuando se produjo un fallo en el suministro de la luz eléctrica que impidió a los vecinos seguir la retransmisión de las campanadas y les obligó a tomar las uvas a la luz de las velas.

Este lugar, sin embargo, no es el único de España que sigue esta original tradición, ya que desde 1995 el pueblo vallisoletano de Valoria la Buena celebra una fiesta similar.