Capitán Melilla.- El BNG advierte "amenazas en la antesala del golpismo" y "paralelismo" con la estrategia del PP

Europa Press Nacional
Actualizado: jueves, 19 enero 2006 14:44

MADRID 19 Ene. (EUROPA PRESS) -

El portavoz del Bloque Nacionalista Galego (BNG) en el Congreso, Francisco Rodríguez, considera que las declaraciones de mandos militares sobre la situación política, y especialmente la carta desde Melilla del capitán Roberto González Calderón, se enmarcan en una "campaña perfectamente orquesta" que incluye "amenazas" que se sitúan en "la antesala del golpismo", todo ello con un cierto "paralelismo" con la estrategia "de agitación política" del PP.

Rodríguez ha registrado en el Congreso una batería de preguntas al Gobierno sobre este asunto destacando que hay una "coincidencia sintomática" entre las declaraciones de estos mandos, lo que lleva a pensar en "una campaña perfectamente orquestada dentro de una estrategia política de acoso y hostilidad contra el Gobierno y contra el legítimo debate democrático sobre problemas como el Estatuto de Cataluña y el respeto por el pluralismo lingüístico y cultural".

A su juicio, estas declaraciones de militares recuerdan a "posiciones que en otros tiempos valieron para justificar alzamientos militares contra el régimen legalmente establecido y en contra de la democracia y el pluralismo". Es más, percibe en la carta del capitán de Melilla, que insinuó la idea de plantarse en el Ministerio de defensa con sus hombres, "una amenaza que se sitúa en la antesala del golpismo".

"¿No cree el Gobierno que existe un paralelismo entre la agitación política del principal partido de la oposición y estos posicionamientos puntuales de algunos militares?", señala el diputado nacionalista.

QUE BONO CUIDE SUS DISCURSOS

De la misma forma, aconseja al ministro de Defensa, José Bono, "cuidar en sus intervenciones públicas que prevalezca el respeto por los valores democráticos por encima de concepciones más que discutibles sobre una determinada visión de España como única posible".

Rodríguez apuesta además por "reformar el sistema de educación que se imparte en las academias militares para adecuarlo a valores estrictamente constitucionales" y por precisar el artículo 8 de la Constitución para dejar claro que la institución militar está sometida a la voluntad expresada por las Cortes Generales y, en todo caso, por el Gobierno.

"¿No resulta evidente que la reforma constitucional debería conllevar una nueva redacción sobre el papel del Ejército en un Estado democrático y plural como es el español?", concluye.

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