Rafael Catalá en la sesión de control al Gobierno en el Congreso
EUROPA PRESS
Actualizado: martes, 23 mayo 2017 18:24

La oposición le acusa de "amparar la corrupción del PP" y el ministro pide que no creen un "halo de sospecha" sobre los fiscales

MADRID, 23 May. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha asegurado este martes en el Senado que cuenta con la "confianza" del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y de "todos los sectores" de la justicia para promover todas aquellas reformas que el sector necesita.

Así lo ha puesto de manifiesto Catalá durante la sesión de control al Ejecutivo en la Cámara Baja después de que PSOE y Podemos hayan puesto en duda su gestión por las grabaciones de la 'operación Lezo' en las que se le menciona, el SMS que envió al expresidente madrileño Ignacio González y las discrepancias en el seno de la Fiscalía Anticorrupción con respecto a este caso.

El senador del PSOE Antonio Rodríguez Esquerdo ha señalado en su pregunta al ministro que no cree que esté legitimado para llevar a caso las reformas que necesita la justicia porque en el último mes, tras el estallido de la operación contra la corrupción en el Canal de Isabel II, ha quedado "tocado", razón por la cual ha sido reprobado por el Pleno del Congreso.

Rodríguez Esquerdo ha acusado a Catalá de interferir "reiteradamente en la acción de la justicia y el Estado de Derecho", así como de "favorecer nombramientos e intereses". "En vez de trabajar por la justicia, ha amparado la corrupción de su partido. Ya no es digno merecedor del cargo de ministro de Justicia", ha resaltado.

RAJOY "LE VA A DEJAR CAER"

Por todo ello, el senador socialista ha pedido una vez más la dimisión de Catalá, ya que considera que "el tiempo se le ha acabado". Es más, le ha sugerido que, "por dignidad" y para no hacer "más daño a la justicia española", renuncie al cargo porque el presidente del Gobierno no le va a cesar, sino que "le va a dejar caer".

En parecidos términos se ha pronunciado la senadora de Podemos Celia Cánovas, quien ha acusado a Catalá de ser "facilitador" de la elección del fiscal jefe anticorrupción, Manuel Moix, a quien González prefería al frente del cargo. "Este hecho es muy grave, que un ministro sea mencionado por presuntos corruptos. Esto quiebra toda credibilidad en la justicia y en el Ministerio de Justicia", ha indicado.

Para Cánovas, las revelaciones conocidas sobre la 'operación Lezo' y la crisis en la Fiscalía reflejan que "el Gobierno está interesado en acotar las investigaciones de las tramas de corrupción e impartir órdenes" desde el Ministerio Público. Y, por eso, ha preguntado "qué confianza pueden tener los ciudadanos en la justicia".

El ministro ha contestado que afirmar que "se ampara la corrupción por parte de los fiscales" es ir "demasiado lejos" porque los 2.500 representantes del Ministerio Público son los que están "combatiendo precisamente este delito".

De este modo, ha reclamado a la oposición que dejen de "crear ese halo de sospecha" y se centren en trabajar con el Gobierno para llevar a cabo las reformas más necesarias para la justicia. "Me siento apoyado por todos los sectores profesionales que quieren trabajar por la justicia y cuanto antes estén ustedes en eso, mejor", ha apuntado.

AGILIZAR LAS INVESTIGACIONES

En este sentido, Catalá ha remarcado que para hacer bien su trabajo los fiscales necesitan "buenas herramientas", que son "las leyes, los medios materiales y las plazas a cubrir". Y, por ello, ha justificado la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para "tener una norma del siglo XXI" y "agilizar las investigaciones".

A este respecto, la senadora de Podemos ha recriminado al ministro que quiera dejar "en su mínima expresión" la acción de la acusación popular. A su juicio, es un "insulto a la inteligencia", ya que es "la única" que ha instruido determinados procedimientos ante la "inactividad" de la Fiscalía.

En respuesta a esto, Catalá ha insistido en la necesidad de agilizar el funcionamiento de la justicia y que para lograrlo también es necesario "revisar la institución de la acusación popular".

En su opinión, "existen mecanismos suficientes" en el Estado de Derecho para "no tener que confiar la acción de la justicia en sindicatos espurios que no sabemos qué intereses" defienden, en referencia a Manos Limpias, bajo sospecha tras la detención el año pasado de su secretario general por un presunto delito de extorsión.

Catalá ha pedido a la senadora del partido morado que confíe en la labor de la justicia: "No puede ser que cuando el Supremo archiva asuntos que afectan a su partido sea un magnífico tribunal y que cuando se nombra al ponente de esa sentencia como fiscal general del Estado se dude de su imparcialidad".

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