Cifuentes se desmarca de la etapa de Aguirre en Madrid y el PP y dice que la adjudicación a Cantoblanco fue por calidad

Publicado 09/10/2019 21:16:40CET
La expresidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes llega a la Audiencia Nacional para declarar ante el juez por el caso Púnica por su presunta participación en la financiación irregular del PP de Madrid, a 9 de octubre de 2019
La expresidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes llega a la Audiencia Nacional para declarar ante el juez por el caso Púnica por su presunta participación en la financiación irregular del PP de Madrid, a 9 de octubre de 2019 - Jesús Hellín - Europa Press

Afirma que jamás tuvo conocimiento de la existencia de una 'caja B' y que sus cargos en el partido no incluían gestionar los fondos

MADRID, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -

La expresidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes se ha desmarcado este miércoles de las decisiones tomadas en la etapa de Esperanza Aguirre al frente del Gobierno regional y del PP autonómico, al tiempo que ha asegurado que la adjudicación del servicio de cafetería de la Asamblea de Madrid al Grupo Cantoblanco, propiedad de Arturo Fernández, se hizo por criterios de calidad, según han informado fuentes jurídicas.

Así lo ha manifestado ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón durante su declaración como investigada en la pieza sobre financiación irregular del PP de Madrid que se instruye dentro del 'caso Púnica', una comparecencia bastante 'accidentada', ya que ha sido interrumpida varias veces porque, por un problema técnico, el contenido del interrogatorio se estaba retransmitiendo en directo en la sala de prensa del tribunal, cuando este tipo de declaraciones son siempre a puerta cerrada.

En cuanto a la presunta 'caja B' del PP de Madrid que dirigió Aguirre y que se investiga en esta causa, Cifuentes ha afirmado que jamás tuvo conocimiento de que el partido tuviera una contabilidad opaca, ya que en esos años, entre 2004 y 2012, ella ocupó cargos en el comité electoral, pero no se dedicó a gestionar los fondos.

MOVILIZABA A LOS MILITANTES

En este sentido, ha explicado que su cometido era el de movilizar a los militantes y a los cargos del partido que debían estar presentes en los actos de campaña. En estos actos es donde ha reconocido que conoció a Horacio Mercado, el empresario presuntamente beneficiado por la adjudicación de contratos públicos, y ha contado que él acudía a los mismos como organizador, no como público.

En todo caso, ha insistido en que no conocía a Mercado más allá de verle alguna vez en estos actos y en la sede del PP en la calle Génova, han indicado las fuentes consultadas. Así, ha negado que le conociera en la reunión que supuestamente convocó Aguirre nada más llegar al Gobierno de Madrid para ordenar a sus consejeros que contrataran con él, ya que ha subrayado que no estuvo en dicho encuentro.

Cifuentes ha recordado en todo momento que ella nunca formó parte del Ejecutivo de Esperanza Aguirre y que, por tanto, no conoce las decisiones que en su seno se adoptaron, de acuerdo a las fuentes consultadas. Por eso, ha manifestado que tampoco sabe nada de la cláusula del 1% que se habría impuesto en determinados contratos públicos, obligando al adjudicatario a destinar ese porcentaje a publicidad.

Cuando las fiscales Anticorrupción le han preguntado por su posible presencia en una reunión con Juan Miguel Madoz, administrador único de la empresa Swat que se dedicaba a la organización de actos electorales del PP, Cifuentes ha asegurado que eso es mentira y que si la que fuera directora de medios de la Comunidad de Madrid Isabel Gallego la situó en ese encuentro en su declaración judicial es por la enemistad que siente hacia ella.

EJEMPLO DE MONCLOA Y ZARZUELA

En cuanto a la adjudicación al Grupo Cantoblanco en 2009 y 2011, ha explicado que ella no era la única que formaba parte de la mesa de contratación de la Asamblea, sino que también había otros políticos tanto del PP como del PSOE y que los criterios que siguieron para el contrato fueron los de calidad.

De hecho, la expresidenta ha resaltado que a la hora de adjudicar a la empresa de Arturo Fernández también se fijaron en que era la que ofrecía los servicios de cafetería de otras instituciones públicas como el Congreso de los Diputados, la Moncloa, el Ministerio de Economía --estos dos últimos dirigidos entonces por el PSOE-- e incluso la Zarzuela. Según Cifuentes, el criterio económico era el que menos primaba, ya que en ese aspecto Cantoblanco estaba en cuarto o quinto lugar.

Asimismo, ha afirmado que no le consta que Fernández hiciera donaciones a Fundescam, la fundación creada por Aguirre de la que ella fue patrona. Precisamente, preguntada por este asunto, Cifuentes ha defendido que cuando la nombraron miembro del patronato fue atendiendo a su adscripción a cargos orgánicos del partido y ha recordado que no era la única, pues en ese organismo de dirección estaban también Aguirre, Ignacio González, Francisco Granados o Pablo Casado, quien, según ha apuntado, se incorporó tiempo después por ser entonces presidente de Nuevas Generaciones del PP.

En todo caso, según fuentes jurídicas, la expresidenta madrileña ha incidido en que ella no estaba en el día a día de la gestión de Fundescam ni en los asuntos económicos, como tampoco eran estas sus funciones en su puesto en el partido.

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