La cita entre Sánchez y Batet para fijar la investidura, en suspenso por la falta de acuerdo en la UE

Publicado 01/07/2019 13:05:55CET
El presidente Pedro Sánchez aplaude a Meritxell Batet tras ser elegida presidenta del Congreso
El presidente Pedro Sánchez aplaude a Meritxell Batet tras ser elegida presidenta del CongresoEduardo Parra - Europa Press - Archivo

MADRID, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

La entrevista entre el jefe del Ejecutivo en funciones, Pedro Sánchez, y la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, para poner fecha al debate de investidura del primero ha quedado en el aire tras el aplazamiento a este martes de la cumbre europea que debe acordar el reparto de los principales puestos de las instituciones europeas.

El encuentro entre Sánchez y Batet, pendiente de fijar la hora, debía servir para que ambos acordaran la fecha del debate de investidura, que se haría público al término de la entrevista.

Pero el aplazamiento al martes de la cumbre europea, en la que Sánchez participa --además él es, junto al portugués António Costa, el negociador de los socialdemócratas europeos-- trastoca los planes del presidente.

Moncloa aún no ha decidido si mantiene o programa para otro día la entrevista con Batet, ya que está pendiente de ver cómo evoluciona la situación en Bruselas para ver cómo se organiza la jornada de mañana, informan fuentes del Ejecutivo.

La reunión del Consejo Europeo se ha aplazado a las 11.00 horas del martes por la incapacidad de los líderes para lograr un equilibrio satisfactorio para las tres principales familias políticas tras más de 24 horas de contactos bilaterales y negociaciones a Veintiocho en Bruselas.

La negociación formal arrancó con una cena el domingo, tras una jornada de contactos bilaterales, y tomó como punto de partida una propuesta diseñada entre Francia, Alemania, España y Países Bajos que colocaba al candidato socialdemócrata, el holandés Frans Timmermans, al frente de la Comisión Europea.

A pesar de contar con el aval de la canciller alemana, Angela Merkel, esta propuesta despertó el malestar en el resto de líderes de la familia del Partido Popular Europeo, porque suponía renunciar a la jefatura del Ejecutivo comunitario a pesar de ser la fuerza más votada en las elecciones europeas de mayo y porque relegaba a su candidato, el alemán Manfred Weber, a la presidencia de la Eurocámara.

Contador