MÁLAGA 4 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Málaga ha citado al británico Tony Alexander King, inicialmente para el día 23 de este mes de febrero, para una nueva vista de prórroga de prisión en el caso de la muerte de la joven de Coín (Málaga) .
Distintas fuentes judiciales explicaron que esta vista, que es "de trámite", se celebraría al haber recurrido en casación la defensa del acusado la sentencia que condenó al británico a 36 años de cárcel por el asesinato de la joven coineña.
Así, indicaron en declaraciones a Europa Press que se trataría de prorrogar la permanencia en prisión hasta el límite máximo que prevé la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LEC), que es de la mitad de la pena impuesta, mientras se resuelve el recurso en el Tribunal Supremo.
King fue condenado a 23 años de prisión por un delito de asesinato, a ocho años por agresión sexual y a cinco por detención ilegal, según la sentencia, por la que, además, se le prohíbe volver a Coín durante 15 años y se le impone una indemnización de 300.000 euros para los padres de la joven por los daños morales producidos. Posteriormente, la defensa del británico anunció su intención de recurrir esta resolución.
Los hechos sucedieron en la madrugada del día 14 de agosto de 2003, cuando la joven, de 17 años de edad, volvía del recinto ferial hasta su domicilio, caminando sola, y King "esperaba" su llegada en las proximidades del domicilio de ésta. Cuando Sonia se acercaba, el acusado "salió súbitamente de su escondite de un árbol y la abordó con el propósito de hacerla objeto de tocamientos lascivos".
En ese momento, la golpeó en el rostro y en todo el cuerpo "hasta dejarla semiconsciente" y la introdujo en el maletero de su vehículo, que puso en marcha y detuvo luego, "intencionadamente, en un lugar oscuro y solitario" del paraje Cerro Gordo de Monda (Málaga). En los 11 kilómetros recorridos, la joven estaba semiconsciente en el interior del maletero.
Luego, la sentó en el asiento trasero del coche, "donde la despojó de sus vestiduras, le tocó en sus partes íntimas, senos y nalgas al mismo tiempo que continuaba golpeándola en la cabeza y tronco", con lo que le ocasionó numerosas lesiones externas e internas capaces por sí solas de causarle la muerte.
En un momento determinado, King utilizó la camiseta de la joven, la enlazó al cuello y "con el propósito de acabar definitivamente con su vida, la estranguló". A continuación trasladó el cadáver de Sonia a una explanada próxima, donde lo ocultó en una oquedad entre rocas con las que tapó parcialmente su cuerpo.
Para la Sala, el acusado golpeó a la joven "salvajemente" hasta dejarla semiconsciente. Considera que existe la circunstancia de la alevosía en el delito de asesinato y también la de ensañamiento, con un ataque que el Tribunal calificó de "salvaje y cruel y sin duda buscado deliberadamente y ejecutado de forma inhumana".
Además, según la sentencia, "el fin último era el de buscar una satisfacción sexual y seguidamente la muerte de la ofendida", para lo que el acusado "no tuvo inconveniente en producirle un extraordinario dolor que la mantuviera en estado de indefensión hasta realizar sus últimos propósitos".