MADRID 17 May. (EUROPA PRESS) -
El Pleno del Congreso recuperó hoy la normalidad tras los alborotos de hace una semana, cuando se expulsó del hemiciclo a un diputado del PP y desde los bancos del Grupo Popular se pidió a gritos la destitución de José Antonio Alonso por la sentencia que condena a tres policías por detención ilegal de dos militantes del PP. Esta tarde, en la que los 'populares' habían centrado la sesión de control en la misma polémica, no hubo más incidentes que los habituales comentarios cruzados entre las bancadas de los dos grupos mayoritarios, sin necesidad de llamadas al orden.
La primera sesión de control tras los graves altercados del pasado jueves se presentaba incierta, habida cuenta de que el PP había planteado casi todas sus preguntas al ministro Alonso, cuya destitución exigieron sonoramente hace una semana, interrumpiendo su discurso en varias ocasiones.
Sin embargo, los diputados del PP ya no pidieron esta tarde la dimisión de Alonso a gritos y en pie, ni cruzando las manos como si estuvieran esposadas, sino que lo hicieron en los discursos de sus representantes.
"¡NOMBRA MINISTRO A OTEGI!"
Lo que sí se produjeron fueron los habituales cruces de comentarios entre las bancadas de los grandes grupos, pero esta vez el presidente de la Cámara, Manuel marín, no tuvo que hacer llamadas al orden ni mucho menos expulsar a un diputado.
Uno de los comentarios oídos se lanzó cuando José Luis Rodríguez Zapatero respaldaba al ministro José Antonio Alonso y dejaba claro que en el Gobierno están los que decide el presidente. "Nombra a Otegi", le espetó un diputado del PP.
Cuando el presidente lamentaba la situación de los policías condenados, alguien gritó "¡Pobrecitos!" desde los bancos del PP, e incluso se le dijo que el Gobierno, con su actitud en este caso, puede "cargarse" la democracia. "¡Qué peligro!", añadió otro.
Alonso fue quien concitó la mayor parte de los comentarios y, además de las consabidas voces aisladas aconsejándole su dimisión --"¡Vete!" y ¡Fuera!" le gritó alguno--, recibió críticas por el tono de sus respuestas a los diputados del PP. "¡Encima chulo!", se oyó. "¡No tiene abuela!", agregó otra voz.