MADRID 6 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Consejo de Ministros estudiará y, previsiblemente, aprobará mañana el Proyecto de Ley de Reforma del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal, que limitará el mandado del Fiscal General a cuatro años, reforzará la autonomía de esta institución y apostará por la especialización de los fiscales como respuesta a las nuevas normas de criminalidad organizada.
En virtud de la reforma que el Gobierno remitirá a las Cortes, la Fiscalía General del Estado tendrá su propia asignación presupuestaria singularizada y se modifica el régimen de nombramiento del Fiscal General del Estado, que deberá comparecer ante una Comisión del Congreso de los Diputados antes de ser nombrado por el Rey.
También introduce causas tasadas de cese, que puede revisar el Tribunal Supremo; se establece la intervención de la Junta de Fiscales de Sala para cualquier asunto que afecte a miembros del Gobierno y se acomete una reorganización territorial mediante la creación del Fiscal Superior de la Comunidades Autónomas, que sustituirá a los actuales Fiscales Jefes de los Tribunales Superiores de Justicia.
El objetivo final de la reforma es dar al Ministerio público mayor eficacia y eficiencia en el cumplimiento del mandato constitucional de promover la acción de la justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la Ley.
La reforma se acometerá justo cuando se cumplen veinticinco de la aprobación del actual Estatuto y se realiza por considerar que la ley de 1981 necesitaba incorporar una serie de modificaciones para adaptarse a las nuevas exigencias de la sociedad.
Por ello, la reforma busca reforzar la autonomía del ministerio fiscal y la mejora de su capacidad funcional, con especial atención a la Fiscalía General del Estado. Asimismo, persigue actualizar su estructura, conforme a un criterio de especialización y de reordenación de su modelo de implantación geográfica.