El desacuerdo entre PSOE y PP frustra un pacto para activar la Diputación Permanente del Congreso

Publicado 07/07/2019 10:29:44CET
Fachada del Congreso de los Diputados
Fachada del Congreso de los DiputadosEUROPA PRESS - Archivo

Los 'populares' apelan a Batet para reunir a todos los grupos e intentar una solución pactada antes del día 23

MADRID, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -

El desacuerdo entre el PSOE y el PP respecto a la composición de la Diputación Permanente del Congreso impide un acuerdo para poner en marcha este órgano que sustituya al Pleno en periodos inhábiles o entre legislaturas, y cuya constitución está fijada para el próximo día 23, junto después del Pleno de investidura de Pedro Sánchez.

Los grupos parlamentarios llevan ya días negociando el número de titulares y suplentes de la Diputación Permanente, el órgano encargado de decidir sobre la celebración de Plenos de control al Gobierno y sobre la comparecencia de ministros en julio y agosto.

La Diputación Permanente debe ser un fiel reflejo del peso de cada grupo en el hemiciclo pero mientras que el PSOE apuesta por un total de 66 miembros, el PP quiere incrementar esa cifra hasta los 68, según confirmaron a Europa Press fuentes parlamentarias. Hay un escaño impar que tiene asignado la presidenta del Congreso, ahora la socialista Meritxell Batet, que tiene un puesto nato.

En la pasada legislatura, este órgano lo integraron 64 diputados más la presidenta, de los que 25 asientos fueron para el PP, 15 para el PSOE, 12 para Unidos Podemos, 6 para Ciudadanos, 2 para Esquerra Republicana (ERC), 1 para el PNV y 4 para el Grupo Mixto.

¿66 O 68 DIPUTADOS?

El PSOE busca que con sus diputados y los de Unidas Podemos puedan alcanzar la mayoría absoluta con el apoyo de otro grupo y el respaldo o la abstención de un cuarto, mientras que tanto el PP como Ciudadanos apuestan por que socialistas y morados necesiten sumar al menos el apoyo de otras dos fuerzas parlamentarias.

Con los 66 diputados que plantean los socialistas para la Diputación Permanente, al que hay que sumar el voto de la presidenta del Congreso que preside también este órgano, la mayoría absoluta estaría en 34. De ese total al PSOE le corresponderían 23 diputados, 12 al PP, 11 a Ciudadanos, 8 a Unidas Podemos, 5 a Vox, 3 a ERC, 1 al PNV y 3 al Mixto.

Los 68 que plantea el PP sitúan la mayoría absoluta en 35. Con esa cifra, el PSOE se quedaría con 24 diputados y el PP, con 13, mientras que el resto de grupos parlamentarios no se verían afectados por estos dos asientos de más.

Desde que hace días los dos grupos mayoritarios hicieran sus propuestas las negociaciones están varadas, pero la cercanía de la fecha elegida por la presidenta de la Cámara, Meritxell Batet, el día 23, obliga a que PSOE y PP traten de acercar posturas.

De entrada, desde el PP no entienden por qué en el PSOE no le argumentan las razones de su negativa a que sean 68 y no 66 los parlamentarios que conformen la Diputación Permanente, una cifra que, desde su punto de vista, se acerca más al peso de cada grupo en el Pleno.

EL 23 SE CONSTITUIRÁ, SÍ O SÍ

En el caso de que ni socialistas ni 'populares' y sus respectivos socios naturales alcancen un acuerdo próximo, en el PP piensan que Batet debería reunir a todos los grupos e intentar una solución pactada antes del 23 de julio, según apuntaron a Europa Press fuentes de este partido.

Sin embargo, la propia presidenta advirtió en la última Mesa del Congreso de que ese día se constituirá la Diputación Permanente haya o no acuerdo, dando a entender que si los grupos no son capaces de pactar la composición, será la Mesa la que determine el número de componentes.

Una vez fijado el número de miembros de la Diputación, la presidenta deberá dar un plazo a los grupos para que comuniquen quiénes serán sus representantes en dicho órgano. Habitualmente, los grupos suelen colocar a sus direcciones parlamentarias y a los principales portavoces sectoriales.

Los portavoces del Congreso también habían comenzado a negociar la composición de las distintas comisiones parlamentarias que trabajarán en esta legislatura, pero el veto que el PSOE quiere imponer a Vox en las mesas de estos órganos está provocando también un parón en las conversaciones.

Ni PP ni Ciudadanos apoyan que se excluya a los de Santiago Abascal, precisaron a Europa Press fuentes parlamentarias, porque es la quinta fuerza del Congreso y porque no tendría sentido que se les dejara fuera cuando en legislaturas anteriores se ha permitido los asientos de presidencias, vicepresidencias y secretarías a diputados de ERC o el PDeCAT.

También hay discrepancias sobre el reparto de asientos en las comisiones. Aunque estos órganos también deben reflejar la proporcionalidad del Pleno, socialistas y Unidas Podemos consideran que la propuesta que ha ofrecido el PP facilita más mayorías de centro derecha frente a las izquierdas.

COMISIONES, ANTES DE AGOSTO

Normalmente la Cámara Baja suele poner en marcha estas comisiones parlamentarias una vez elegido el nuevo Gobierno con el objetivo de adaptarlas a la estructura ministerial decidida por el presidente de turno.

Pese a que en esta legislatura ya hay diversas peticiones de comparecencia de los ministros en funciones, éstas aún no se han podido materializar porque aún no están siquiera creadas las distintas comisiones ni cerrado el reparto de sus respectivas Mesas.

Mientras que el PP, Ciudadanos y Unidas Podemos creen que es necesario activarlas ya, el PSOE prefiere esperar para poder adecuar estos órganos a la estructura del futuro Ejecutivo. En todo caso, la idea, expresada en la reunión de la Mesa del pasado martes, es que las comisiones queden constituidas antes de agosto.

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