Actualizado 28/06/2007 11:02 CET

Desmantelado en Ciudad Real un taller de falsificación de tarjetas de crédito

MADRID, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un taller de falsificación de tarjetas bancarias ha sido desmantelado por la Policía Nacional en Ciudad Real. En la operación fueron además detenidas dos personas de origen rumano que elaboraban las tarjetas con los datos de las bandas magnéticas que habían sido clonadas en el extranjero.

Esta investigación fue posible gracias a los datos obtenidos en una anterior operación que se realizó el pasado mes de marzo, cuando en diversas localidades de la Costa del Sol se detuvo a 55 personas que formaban una red especializada en falsificación de moneda y tarjetas bancarias, entre otros.

Las investigaciones realizadas permitieron a los agentes constatar las relaciones existentes entre los grupos organizados desmantelados en la Costa del Sol con otros grupos organizados asentados en Castilla-León y en Madrid. Todo ello dio origen a la operación 'Potter', que se desarrolló en tres fases y culminó a finales de la semana pasada. En ella, se detuvo a 53 personas especializadas también en la clonación de tarjetas de crédito. En esta ocasión se localizaron además tres talleres clandestinos donde elaboraban las falsificaciones.

Así, las investigaciones realizadas en ambas operaciones permitieron seguir la pista de los dispositivos empleados para el volcado de la información electrónica contenida en las bandas magnéticas y facilitaron estas últimas detenciones.

Los dos detenidos ahora en Ciudad Real se dedicaban a elaborar las falsificaciones con los datos de tarjetas de crédito que habían sido clonadas en el extranjero, principalmente en Estados Unidos y otros países de Europa. Para ello, utilizaban tarjetas plásticas dotadas de bandas magnéticas que tintaban y personalizaban para asemejarlas a las auténticas.

Una vez confeccionadas las utilizaban en diferentes establecimientos comerciales a través de 'pasadores' que utilizaban las tarjetas para comprar en supermercados, hipermercados y grandes superficies de toda la geografía española.

Los arrestados residían por breves períodos de tiempo en localidades donde pasaban desapercibidos. Normalmente, se instalaban en la localidad sin los dispositivos ahora encontrados para evitar su seguimiento e investigación. Cuando se encontraban asentados, uno de ellos recogía el lector-grabador con el que volcar las bandas magnéticas.

Los detenidos son S.M., de 36 años y natural de Ploiesti (Rumanía) y M.M.C., también de nacionalidad rumana.