EKIN advierte a sus bases de que el proceso de paz será "largo y con altibajos"

Defiende que el derecho de autodeterminación se materialice en la mesa de diálogo y que ETA y el Estado sean "garantes de los acuerdos"

Europa Press Nacional
Actualizado: lunes, 10 abril 2006 12:42

BILBAO, 10 Abr. (EUROPA PRESS) -

El denominado "aparato político" de ETA, EKIN, ha trasladado a las bases de la izquierda abertzale una serie de escritos en los que les informa de que el proceso de paz será "largo y con altibajos". Asimismo, les recuerda que la mesa de diálogo debe servir para buscar fórmulas que materialicen el derecho de autodeterminación y la territorialidad, y atribuye al Estado y a ETA el papel de "garantes de los acuerdos".

Los textos, a lo que ha tenido acceso el diario El Correo, se consideran un "prolegómeno" de un comunicado que la banda podría hacer público en breve. Su objetivo sería preparar al MLNV de cara al proceso abierto tras el alto el fuego permanente de ETA y explicar a las bases "los cimientos políticos desde los que inicia el camino de la negociación".

Con ellos, se pretendería movilizar a la izquierda abertzale ya que, las directrices transmitidas desde EKIN tendrían en cuenta, según el citado diario, "la existencia de sectores que mantienen suspicacias respecto a las posiciones a adoptar tras el alto el fuego".

Precisamente, en el capítulo dedicado a explicar la negociación y el proceso de solución, EKIN adelanta que existirán dos mesas con funciones diferentes: una formada por los "agentes vascos" y otra en la que se sentarán "ETA y los estados" y que será "la garante del respeto de los acuerdos" entre los partidos.

Asimismo, los representantes de la banda y del Gobierno -en referencia a los Ejecutivos español y francés- negociarían también los aspectos de la denominada desmilitarización, que incluyen el futuro de los presos y "las consecuencias del conflicto".

Aunque se reconoce que será necesario tener "flexibilidad" para acordar las fórmulas de aplicación de los distintos acuerdos, EKIN advierte a sus bases de que "el proceso será largo, con altibajos y momentos de ruptura" y que "si por la otra parte no hay voluntad o no hay suficiente madurez, puede suceder que el proceso se interrumpa o quede frustrado". "Esa posibilidad existe", insiste.

RIESGOS

EKIN destaca como principales riesgos del proceso que los partidos y agentes "no den pasos significativos", la creación de "situaciones de bloqueo para que el proceso se pudra y no asumir así compromisos irreversibles" y el hecho de que desde el Gobierno "se trate de evitar la dimensión internacional del proceso" o se oculten "sus raíces políticas".

Tampoco se descarta que "desde la otra parte" se pueda intentar "jugar con el factor miedo, haciéndonos creer que ésta es la última oportunidad y que se sufrirán consecuencias terribles" y se muestra cierto recelo a que un acuerdo entre PSOE y PNV "abra un segundo ciclo autonómico". Por ello, se apunta que "cerrar en falso la situación no acarrearía nada más que la prolongación del conflicto" y se apuesta por dar la palabra a la sociedad vasca y poner en marcha "un marco de transición".

En esta línea, se asegura que la mesa para el diálogo es el elemento que debe servir para "buscar fórmulas para materializar el derecho de autodeterminación y la territorialidad", así como para alcanzar acuerdos para que los estados español y francés asuman los pactos.

No obstante, se hace hincapié en que el proceso "no es de pacificación" y que no puede acabar "en el marco actual", sino que debe ser "el tránsito hacia uno nuevo", y se advierte de que tampoco puede considerarse como la vía para "integrar en la normalización política" a la izquierda abertzale, "que mantendrá vigente su perspectiva de lucha".

CONDICIONES

En cuanto al programa, EKIN marca las "condiciones democráticas" que deben ser abordadas en el proceso y recupera puntos del 'Alde Hemendik' ('Fuera de Aquí') para insistir que el objetivo es "la expulsión de Euskal Herria de las Fuerzas Armadas" y pedir a los estados "que garanticen que no habrá ningún ataque, injerencia, presión o amenaza".

Se defiende también la "desactivación de los cuerpos especiales de los 'cipayos'", y, en referencia a los presos, se asegura que su salida constituye "una condición democrática" que "debe darse conjuntamente con la resolución política del conflicto" y la amnistía. "No hay paz sin amnistía", se recalca.

En este contexto, el documento pide a los militantes de la izquierda abertzale que activen la "presión popular" contra las detenciones, denuncien la ilegalización de Batasuna y otras organizaciones y que sean activos a la hora de exigir la suspensión de "los juicios especiales", en referencia a los sumarios abiertos en la Audiencia Nacional contra el MLNV.

Contenido patrocinado