SAN SEBASTIAN 2 Jun. (EUROPA PRESS) -
El alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, afirmó hoy que la presunta agresión de la que le acusa un delegado de ELA, Mikel Illarreta, durante la concentración que representantes del sindicato y Guardias Municipales realizaron el pasado jueves en el exterior del donostiarra Colegio Alemán, a donde el primer edil se dirigía para dar una conferencia, es "absolutamente inventada", al tiempo que denunció el "acoso permanente y las situaciones de coacción" que se vienen produciendo a su persona "desde hace varios meses".
En una rueda de prensa en San Sebastián, Elorza explicó que durante la concentración en la que se produjo la presunta agresión, unas veinte personas le cerraron el paso, contra las que se ha querellado, "en un sitio no transitado por nadie, impidiendo el paso de todo punto en una puerta estrecha".
El primer edil enmarcó lo acontecido en el "acoso permanente, continuado y las situaciones de coacción" que, según indicó, padece "desde hace varios meses", y que "no son más que parte de una presión sindical de ELA y ErNE".
A su juicio, ambos sindicatos, que exigen la aplicación del Convenio Udalhitz en la Guardia Municipal, pretenden meterle "miedo, presionar, coaccionar" para que el Gobierno local aplique el citado acuerdo que "ni ha sido firmado por el Ayuntamiento, ni estamos adheridos".
Elorza recordó que Udalhitz contempla "unos incrementos muy por encima del IPC", lo que calificó de "no admisible" en época de crisis, bien "desde el punto de vista de la economía de la ciudad y de sus presupuestos", como del "social, de solidaridad".
De esta forma, lamentó que los funcionarios utilicen "este tipo de acciones, que son coacciones, presiones personales para que puedan ganar bastante más dinero en tiempos que no corresponden". Tras afirmar esto, recordó que se querellará contra las personas que participaron en la concentración del jueves, las cuales "ya han sido identificadas".
En cuanto al delegado sindical de ELA que le ha denunciado por presuntamente agredirle durante esta protesta, Mikel Illarreta, explicó que él mismo le "impidió el paso a un acto público" y tachó de "inadmisible" que "este hombre hable de que fue agredido por mí, cosa que es incierta, absolutamente inventada". "Si hubiese pasado esto, tendría que haber ido al cabo de cinco minutos a hacer una denuncia, no al día siguiente", añadió.
Elorza afirmó desconocer "qué tipo de moratones tiene Illareta, ni dónde, al parecer ha dicho que en el brazo", lo cual consideró "consecuencia de hacer estado durante una hora tocando el bombo con toda su fuerza a la entrada del pleno del Ayuntamiento, de pegar al bombo de dimensiones impresionantes".
"Es el mismo que se me puso delante diciéndome tú no pasas por aquí y eso es todo", insistió. El primer edil indicó que ahora será la Justicia quien dictamine lo ocurrido, para denunciar que el pasado sábado "parecidos guardias municipales y miembros de ELA" que los que participaron en la concentración del jueves frente al Colegio Alemán, fueron a esperarle a la entrada de la clausura del Festival de Comunicación Publicitaria El Sol, en el Kursaal.
"Me lo vienen haciendo una veintena de veces y no pienso ceder, es más, voy a seguir hasta el final", aseveró. "Que sepan los autores que buena parte están identificados y que nos veremos en el palacio de justicia", advirtió.
Por otro lado, insistió en que para poder tan siquiera "mover a alguien", en alusión a la presunta agresión de la que se le acusa, tendría que "coger un impulso de un kilómetro de distancia". "¿Creen que con estas manos podría hacer algo?", preguntó.
A su juicio, los delegados de ELA se ha dado cuenta de que "han metido la pata, que el acto del otro día ya es particularmente grave y a algún listo se le habrá ocurrido aconsejarle que haga esa referencia tan cómica, pero la querella va contra él, pero también contra todos los demás, y es muy grave lo que han hecho".
Finalmente, afirmó que "pueden seguir mandándome anónimos, persiguiéndome, mandando todo tipo de escritos por el correo interno del Ayuntamiento, pueden alterar el tráfico cuando hay fútbol, pueden hacer lo que les dé la gana, pero con el dinero público no van a jugar". "Sacarán el IPC, lo que negociamos en la reunión del otro día, pero nada más. No hay rebajas ni saldos", concluyó.