BARCELONA 25 Abr. (EUROPA PRESS) -
ERC ha criticado este miércoles en el Parlamento catalán que lo que el Estado aportará para la red de Cercanías de Barcelona sea de ocho millones de euros, 200.000 menos que la asignación que se destina a la Casa Real.
"A los catalanes nos sale más caro tener un Rey que un sistema que utilizan 400.000 personas cada día", ha dicho el portavoz adjunto de ERC en la cámara catalana, Oriol Amorós.
El Parlament ha aceptado este miércoles con el voto de todos los partidos salvo PP y C's aceptar la tramitación de una iniciativa de ERC que insta a la cámara catalana a pedir al Estado que de forma "urgente" modifique la ley ferroviaria para permitir que un operador que no sea Renfe preste el servicio de Cercanías ante la mala calidad del servicio.
Amorós ha asegurado que Renfe debe "ir a servir a la meseta" y ha lamentado la mala calidad del servicio ferroviario, y ha indicado que en la red se utilizan catenarias que tienen más de medio siglo de vida, y que la inversión pública por kilómetro es de ocho euros, la mitad de los 15 que hace el operador catalán FGC.
Según Amorós, el Gobierno catalán debe tener capacidad plena sobre la red de Cercanías, y ha recordado que precisamente, en el 1 de enero de 2010, cuando se materializó el traspaso de la gestión de estas red --cuya infraestructura sigue a manos del Estado a través del Adif y que opera Renfe-- hubo el compromiso por parte del Gobierno de que modificaría la ley ferroviaria para permitir al Gobierno autonómico elegir el operador a partir de 2015.
Salvador Milà (ICV-EUiA) ha asegurado que pese a que la Generalitat tiene competencia en la gestión de Cercanías, "no hay libre mercado" porque el servicio lo opera un monopolio del Estado, mientras que Roberto Labandera (PSC) ha indicado que fue durante los gobiernos del tripartito cuando hubo cambios en la gestión de Renfe.
Estas modificaciones, según el diputado de CiU y secretario de organización de CDC, Josep Rull, son del todo insuficiente, y ha lamentado que el Govern de José Montilla accediese a gestionar un servicio ferroviario "sin vías, infraestructuras, trenes y estaciones".
Por su parte, Antoni Strubell (SI) ha asegurado que la infraestructura de Renfe es "más o menos tercermundista" y ha indicado que a raíz de accidentes ferroviarios en la red de Cercanías, han resultado heridas 56 personas, por lo que ha defendido la independencia como única vía de contar con unos servicios ferroviarios de calidad.
En cambio, PP y C's han indicado que tienen una concepción distinta a la del resto de los partidos.
Según Jordi Cañas (C's), hay que defender la calidad del servicio ferroviario, pero ha cargado contra quienes "les molesta Renfe porque es española", y ha defendido que el operador de Cercanías siga siendo la administración, puesto que en Reino Unido, la privatización tuvo en su opinión unos resultados nefastos.
Cañas ha insinuado de la pérdida de calidad que tendría el servicio ferroviario si la Generalitat acordase "repartirlo entre amigos y conocidos" del sector privado, mientras que Santi Rodríguez (PP) ha lamentado que el único cambio que ha implicado el traspaso de la gestión del servicio haya sido un cambio de logotipo: de la C de Cercanías a la R de Rodalies en catalán.
Rodríguez también ha recordado que en otras comunidades autónomas, los pasajeros de entre 4 y 6 años no pagan billete y en Cataluña sí, y ha indicado que ello no es responsabilidad del Estado.