MADRID 15 May. (EUROPA PRESS) -
El presidente del PP, Mariano Rajoy, tiene previsto defender mañana en el Pleno del Congreso la proposición no de ley que su grupo registró acompañada de más de cuatro millones de firmas en la que demanda que el nuevo Estatuto de Cataluña se someta a referéndum en toda España y que incluye la pregunta que, en su opinión, el Gobierno debería formular a los españoles.
En su texto, los 'populares' aducen que en los últimos meses "desde algunas comunidades autónomas se han abierto reformas estatutarias que rompen las bases del consenso social en torno a la idea de España y su modelo territorial" y añaden cuarto puntos para avalar su tesis de que el Estatut "cuestiona los pilares esenciales sobre los que se funda ese consenso".
CUATRO ARGUMENTOS CONTRA LA REFORMA
En primer lugar, argumentan que la reforma cuestiona el principio de que la soberanía recae en el conjunto del pueblo español. "Siendo la soberanía una e indivisible, tan solo cabe una Nación posible: la Nación española", reza la iniciativa.
A continuación denuncian que "mediante una aparente reforma estatutaria", se oculta una reforma constitucional que atribuye a la Generalitat competencias que son exclusivas del Estado, y establece una relación "de igual a igual" entre el Estado y esta Comunidad Autónoma.
Añaden que el nuevo Estatut "rompe la igualdad de derechos y obligaciones entre todos los españoles, hace de la lengua un factor de discriminación e impone un modelo de financiación bilateral que hace imposible que todos los ciudadanos accedan a los mismos servicios y prestaciones públicas".
Y, por último, sostienen que la reforma somete la libertad de los españoles y en particular la de los catalanes "al abusivo intervencionismo de los poderes públicos, evidenciando así una inaceptable desconfianza hacia la sociedad civil, la libertad de mercado y la igualdad de oportunidades que son características de una sociedad abierta y avanzada".
ALTERA EL MODELO DE ESTADO
En su opinión, "semejante alteración" del modelo de Estado diseñado en la Constitución española de 1978 requiere "la decisión de todos los españoles". Por todo ello, proponen que el Congreso inste al Gobierno a convocar un referéndum en toda España con la siguiente pregunta: "¿Considera conveniente que España siga siendo una única Nación en la que todos sus ciudadanos sean iguales en derechos y obligaciones, así como el acceso a las prestaciones públicas?"
Hace un par de semanas, cuando se desplazó a la Cámara Baja para registrar su texto, Rajoy subrayó que el hecho de haber logrado el apoyo de más de cuatro millones de españoles convierte a esta iniciativa en "la más respaldada de la historia democrática".
Sin embargo, casi todos los grupos parlamentarios ya han adelantado su rechazo a la petición del PP, alegando que es inconstitucional puesto que la normativa vigente sólo prevé que las reformas estatutarias de que deben ser ratificadas en referéndum se sometan a consulta únicamente en la comunidad autónoma que las impulsaron y no en todo el país.