MADRID 3 Oct. (EUROPA PRESS) -
Todos los grupos del Parlamento aragonés, excepto la Chunta Aragonesista, valoraron positivamente las intervenciones de los tres ponentes que han defendido ante el Congreso de los Diputados la propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía de su CCAA, y resaltaron el amplio consenso con el que el texto llega a las Cortes Generales.
En declaraciones a los periodistas en el patio del Congreso, el portavoz del PSOE, Jesús Miguel Franco, afirmó que estas intervenciones iniciales han reflejado el trabajo hecho en Aragón en favor del acuerdo, y que todas las fuerzas políticas "están por que Aragón tenga un Estatuto de primera y pese en su espacio geográfico".
Por parte del PP, Antonio Suárez, resaltó que "aparte de matices", el común denominador es que los tres fue que solicitaron el apoyo de las Cortes en la tramitación de esta iniciativa, con una "solidez importante". "Esta reforma camina hacia el máximo de competencias posibles dentro del escrupuloso respeto a la Constitución y sin romper en ningún momento el principio de igualdad de todos los españoles", destacó.
Por parte de IU, Adolfo Barrena, apuntó que este es el "mejor" texto para Aragón que se podía lograr, y resaltó el hecho de que las intervenciones hayan pedido que se respete el esfuerzo y el consenso logrado en la CCAA. Por tanto, reiteró el apoyo de su formación a la iniciativa, ya que se trata, en sus propias palabras, de un Estatuto "de todos y de nadie, al que se le han quitado elementos partidistas".
El portavoz del PAR, Javier Allué, también realizó una valoración positiva de las tres intervenciones, y aprovechó para destacar que éste es un Estatuto constitucional, que defiende los intereses de la CCAA, por lo que pidió a las Cortes Generales que respeten los acuerdos "históricos" logrados en el Parlamento autonómico y den "luz verde" a lo que los aragoneses "han querido".
Por último, el portavoz de la Chunta Aragonesista, Chesús Bernal, puso la nota discordante en estas declaraciones, y subrayó que las intervenciones de presentación de la propuesta de Estatuto fueron un "fiel reflejo" del contenido del texto, "sin pulso, anodinas, sumisas y muy conformistas, casi pidiendo por favor que no se recorte". Eso sí, dejó la "puerta abierta" a trabajar por una mejora del texto mediante enmiendas en su trámite parlamentario.