PALMA DE MALLORCA, 25 Abr. (EUROPA PRESS) -
El ex embajador de España en el Vaticano y ex director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Jorge Dezcallar, advirtió hoy en Palma de que los actos violentos perpetrados este fin de semana en Navarra no son una "buena señal" de cara a afianzar el proceso de paz iniciado en el País Vasco a raíz del anuncio del alto el fuego de ETA, al tiempo que mostró sus sospechas de que "haya algún grupo escindido de la banda terrorista que no tiene voluntad de integrarse en este proceso".
Dezcallar, que esta mañana ofreció una conferencia en la Universitat de les Illes Balears (UIB) bajo el título 'La frontera entre libertad y seguridad', expresó su esperanza de que pueda llegar a controlarse a quienes "están haciendo estás estupideces incompatibles con el proceso de paz", refiriéndose a la 'kale borroka', y agregó que la noticia del cese de las acciones de ETA "ojalá fuese el principio del fin de la situación vivida hasta ahora, aunque me considero optimista de forma prudente".
"Es un proceso ilusionante que tendrá muchas dificultades", alertó Dezcallar, reconociendo que ETA "puede matar, pero no puede permitírselo porque su capacidad de amenaza en estos momentos está muy reducida y ha perdido credibilidad". "Además, la sociedad española no permite que se usen pistolas en defensa absolutamente de nada", aseveró.
"Lo más conveniente es hacer uso de la prudencia y trabajar, y entonces ya veremos qué pasa", manifestó el ex embajador ante la Santa Sede, quien hizo referencia asimismo a la labor de la ilegalizada Batasuna, aseverando que si la izquierda abertzale quiere "jugar un papel político" y participar en las elecciones autonómicas del próximo año, "debe ponerse las pilas y tomar las decisiones consecuentes para ello".
En relación con los atentados del 11 de mayo de 2004 cometidos en Madrid, Dezcallar pidió "confianza" en el sistema judicial español y, aunque aseguró que esta cuestión "está suficientemente investigada", consideró necesario que, "más allá de lo que digan los jueces no debe caerse en especulaciones" sobre las investigaciones realizadas. "Debemos buscar evidencias y no teorías, por lo que las cosas que se digan en estos momentos sobre el 11 M no dejan de ser especulaciones", dijo.
Antes de iniciar la conferencia, y avanzando lo que pronunciaría durante su discurso, Dezcallar alertó de la "tensión" existente en la actualidad entre la libertad y la seguridad después de los atentados del 11 M y del 11 S, y resaltó la necesidad de mejorar la seguridad mundial pero sin recortar derechos individuales, ya que, en su opinión, "mayores restricciones no dan mayor seguridad".
En este sentido, apuntó que las medidas que se tomen para procurar una mayor seguridad "deben estar sometidas a controles que eviten que se menoscaben las libertades de los ciudadanos". Asimismo, expresó que "la seguridad total es imposible y hay que asumir que somos vulnerables", aunque resaltó la importancia de mejorar la coordinación interna de los Estados así como la colaboración internacional.
Otra de las cuestiones abordadas por el ex jefe del servicio secreto español son las relaciones entre España y Marruecos, sobre lo cual consideró que en la actualidad la situación "está mejor" pese a que "hace años los intereses que había eran muy fuertes". Así, declaró que en estos momentos el clima político "es mejor y los problemas pueden resolverse en un ambiente menos crispado y más positivo, aunque siempre haya desacuerdos en cuanto a inversiones o inmigración ilegal".
Por último, respecto a las relaciones de España con la Iglesia católica, Dezcallar estimó que "mejorarán" en función de las políticas que se lleven a cabo y del diálogo que mantengan el Gobierno y la Conferencia Episcopal. "Durante mi etapa como embajador en el Vaticano hice la política que se me encargó, lo que condujo a desentendimientos con la Iglesia, que piensa de otra forma, pero las relaciones pueden mejorar", sentenció.