BARCELONA 30 Dic. (EUROPA PRESS) -
La portavoz de ERC, Marina Llansana, consideró hoy que el atentado perpetrado por ETA esta mañana en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas supone "un paso atrás importantísimo" en el proceso de diálogo hacia la consecución de la paz en el País Vasco aunque no cree que deba ser "un punto y final" de dicho proceso.
"ETA se ha equivocado rotundamente y lamentamos que haya recurrido otra vez más a la violencia, cuando todo parecía que avanzaba favorablemente. Pedimos que se pueda reprender el camino político de debate tan pronto como sea posible porque se han creado unas expectativas legítimas de paz en el seno de la sociedad vasca y en la del estado español y, por lo tanto, nadie tiene derecho a defraudarlas", remarcó.
En una rueda de prensa en la que debía comparecer el secretario general de ERC, Joan Puigcercós, y a la que no pudo asistir debido a un retraso en el vuelo que le debía llevar de Palma de Mallorca a Barcelona, Llansana llamó también a la responsabilidad de los partidos políticos.
"Pedimos que ETA vuelva al debate en el terreno político, que es de donde no debía haber salido nunca, y a la vez pedimos responsabilidad a todas las fuerzas políticas para que nadie caiga en la tentación de utilizar este nuevo atentado para hacer electoralismo y ganar votos", apostilló.
La portavoz de ERC quiso ofrecer el apoyo de la formación republicana a los diferentes gobiernos implicados a los que pidió que "apliquen la ley" "como han estado haciendo hasta ahora". "Nos tendrán a su lado para poder retomar el debate en el terreno político", apostilló.
"Lo que deben hacer las fuerzas políticas es hacer piña alrededor de los gobiernos implicados en el proceso de paz, tanto el vasco como el español, y pedir a los máximos responsables que trabajen con total discreción explicando sólo lo justo que se pueda explicar para no convertir el proceso en un proceso mediatizado como efectivamente se ha acabado convirtiendo", subrayó.
Por otro lado, Llansana valoró de "lógicas" las declaraciones del presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, que anunciaban la suspensión de cualquier iniciativa de diálogo por parte del Gobierno. "Es evidente que el diálogo está suspendido en el momento en que hay un atentado de estas características y, por tanto, cualquier expresión de violencia suspende este proceso de diálogo".