BILBAO, 22 Nov. (EUROPA PRESS) -
El presidente del EBB del PNV, Josu Jon Imaz, afirmó hoy que el camino para superar las dificultades que vive el proceso de paz y llevarlo hasta el final con éxito pasa por el diálogo con ETA tras "la comprobación de su vocación efectiva de acabar con la violencia" y porque los partidos puedan alcanzar "también un suelo común". Además, se dirigió al PP para decirle que, si se hubiese aceptado que el diálogo político estuviese "condicionado por la amenaza de ETA", el proceso "estaría en otra fase".
En un debate en la Cadena SER, recogido por Europa Press, Imaz señaló que todos lo escenarios "son posibles", incluso una marcha atrás en el proceso, aunque dijo que él mantiene la esperanza porque "llevamos tres años y medio sin asesinatos, sin funerales". Añadió que el grave problema que se vive ahora se debe a que "ETA sigue tratando de imponer a través de las armas las cuestiones políticas".
A su juicio, el proceso, "en estos momentos, está pasando por una dificultad seria, un elemento de preocupación porque no ha desaparecido la violencia callejera y, además, se han producido circunstancias preocupantes como el robo de armas". "Esperanzados sí, pero preocupados también", añadió.
Para el líder jeltzale, "la obligación es hacer lo posible para que la esperanza pueda convertirse en irreversible". "El camino a seguir está perfectamente trazado en la resolución del Congreso de mayo del 2005. El Gobierno debe comprobar la voluntad de ETA y avanzar en el diálogo con ETA para poner definitivamente el fin a la violencia, comprobando esta voluntad y avanzando en el diálogo con ETA para ello, sin abordar materias políticas", subrayó.
Además, indicó que los partidos deben "separar higiénicamente el proceso de paz y el proceso político". "Debemos avanzar en el diálogo entre nosotros para trabajar conjuntamente en la definición de un marco de convivencia futura para la sociedad vasca", señaló.
Tras recordar que José María Aznar negoció con ETA en Zurich, dijo que la ciudadanía pretende que los partidos busquen "un terreno común". "Tengo muy claro que si esto fracasa, el culpable no va a ser el PP, la única culpable va a ser ETA, porque tiene vértigo a dar un paso y a que realmente Batasuna haga política de verdad. Y eso lo tengo muy claro", añadió.
En este sentido, dijo que, "a partir de estas premisas", se debe ver "cómo podemos trabajar para avanzar en los términos de resolución del Congreso, que no es nada diferente del punto 10 de Ajuria Enea -que preveía el final dialogado de la violencia- que el PP apoyó, para que seamos capaces de abordar un diálogo con ETA a partir de la comprobación de su vocación efectiva de acabar con la violencia y los partidos políticos podamos alcanzar también un suelo común".
"Estoy convencido de que este debilitamiento entre partidos, si a alguien favorece es a ETA. Y que el PP mantenga una posición radicalmente opuesta a cualquier avance en esta materia, si algo hace es dar fuerza a una ETA que puede pensar que tiene más capacidad negociadora por esta situación", añadió.
BATASUNA
Asimismo, el presidente del EBB aseguró que se seguirá reuniendo con representantes de la izquierda abertzale, "por encima de cualquier impedimento", porque es su "obligación ética y política". "Porque quiere contribuir a través del diálogo y de la palabra a que las personas que forman parte de ese mundo hagan la transición desde la violencia hacia la política, hacia la democracia y las instituciones. Diálogo tiene que haber en todas las circunstancias", añadió.
Tras insistir en que el PNV está manteniendo encuentros con todos los partidos, incluido Batasuna, recordó que la formación jeltzale "exige el cese de todo tipo de violencia, amenaza y extorsión, sea de alta o baja intensidad, para que ese foro de diálogo multipartito se constituya". "Y quiero y deseo que el PP, que es una parte importante de esta sociedad, también esté presente", dijo.
A su juicio, "el problema grave que se vive ahora se debe a que ETA sigue tratando de imponer a través de las armas las cuestiones políticas" y su partido "no lo aceptará nunca". "Si nosotros hubiésemos aceptado que el diálogo político estuviese condicionado a la amenaza de ETA, posiblemente, el proceso de paz estaría en otra fase o en otra historia. Si, precisamente, el problema que tenemos en este momento es que no aceptamos la imposición de ETA del diálogo político a través de las armas y no lo vamos a hacer nunca", destacó.
Por ello, dijo que el diálogo entre partidos "tendrá que hacerse democráticamente entre todos y tendrá que llegar al final del camino al Parlamento vasco porque sólo las instituciones, los parlamentos democráticos son los que pueden aprobar y ratificar los acuerdos". "Otra cosa es que, para hacer posible el diálogo, muchas veces, no todo se puede hacer con luz y taquígrafos", manifestó.
Josu Jon Imaz precisó que el PNV "nunca va a aceptar un esquema en el que el terrorismo imponga condiciones políticas a la sociedad vasca y en el que las decisiones políticas finales no sean aprobadas democráticamente en el Parlamento vasco".
No obstante, se mostró convencido, pese a "las dificultades del proceso de paz", de que, "finalmente, la esperanza y la paz se asentarán en Euskadi". "Estoy convencido, además, de que el futuro de este país lo tenemos que construir entre todas las familias políticas que componemos la sociedad vasca y estoy convencido de que la voluntad de la inmensa mayoría de la sociedad vasca es ésta y yo me apunto a canalizarla", concluyó.
ACABAR CON ETA
Josu Jon Imaz rechazó que su partido nunca haya querido acabar con ETA y consideró "una acusación muy grave" que la presidenta del PP en el País Vasco, María San Gil, haya acusado a la formación jeltzale de liderar un Gobierno "que lleva 25 años aprovechándose mezquinamente de la existencia del terrorismo".
"Represento a un partido político que tiene una talla intachable durante 111 años de apuesta por la democracia en situaciones muy complicadas que le han costado 50 años de ilegalización y exilio, y también muchas víctimas", destacó.
Asimismo, dijo que él participó "en la primera manifestación contra ETA en este país convocada por el PNV cuando tenía 15 años en el 78 en la calles de Bilbao". "Hemos discrepado en muchas ocasiones sobre cuál es la mejor forma de acabar con ETA. Eso es cierto y a mí me parecen legítimos otros planteamientos, pero, en estos momentos, tenemos una oportunidad tras tres años y medio sin asesinatos. Aznar dio sus pasos, para mí positivos, tres meses después de que ETA asesinara al último concejal del PP", recordó.
En esta línea, subrayó las palabras de Aznar cuatro meses después del atentado que costó la vida al edil popular Manuel Zamarreño: "El alto el fuego de ETA ha abierto oportunidades inéditas y una esperanza generalizada de paz. Comparto esta esperanza, aprecio una evolución positiva de la situación y seguiré adoptando las iniciativas que considero más adecuadas para la consecución definitiva de la paz".
En esta línea, subrayó que en los años 98-99 el PP "habló con ETA", aun persistiendo la violencia. "A mí me gustaría también hablar con el PP, el problema es que no quiere reunirse con nosotros", dijo.
Preguntó a los populares si "siguen compartiendo el punto 10 del Pacto de Ajuria Enea que hablaba de, a partir de una voluntad de dejar la violencia, explorar un camino para que ese mundo pueda transitar hacia el final de la violencia".