BARCELONA 5 Jul. (EUROPA PRESS) -
El presidente del PP de Cataluña, Josep Piqué, denunció hoy que los miembros de ETA exhiben "arrogancia" y "no muestran arrepentimiento" porque "creen que están ganando" y "son conscientes de que por primera vez un Gobierno español les puede reconocer la utilidad de sus asesinatos".
En una entrevista a TV3 recogida por Europa Press, Piqué denunció que "no se ve ni un gramo de arrepentimiento entre los terroristas", como se constató en el juicio de Txapote y Amaya en la Audiencia Nacional por el asesinato de Miguel Ángel Blanco, a los que dijo ver "la arrogancia de los que creen que están ganando".
Piqué dijo ver además una "satisfacción obscena" por parte de "Otegi y su pandilla" que "entienden que están ganando y van planteando exigencias políticas al Gobierno y al PSOE".
"Esto me provoca un grave malestar político y también personal, porque me cuesta pensar que se pueda negociar con gente que no está mostrando la más mínima intención de pedir perdón a las víctimas ni de mostrar arrepentimiento", añadió.
Asimismo, el líder del PP catalán consideró que el encuentro previsto entre el PSC y Batasuna "es ilegal" porque "vulnera" la ley de Partidos Políticos y además consideró que se trata de "un hecho muy grave" porque constata que "hay un claro proceso político asociado" al alto el fuego de ETA "previo al abandono de las armas".
Para Piqué, esto supone que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "ha vuelto a engañar a los ciudadanos porque él dijo en sede parlamentaria que primero la paz y luego la política" y "de momento vemos política, pero la paz no lo sabemos, porque ETA no da signos de abandonar sus objetivos" y no ha abandonado aún definitivamente las armas.
Aunque reconoció las "distintas sensibilidades" que existen entre el colectivo de víctimas del terrorismo, Piqué consideró que "ninguna víctima o familiar cree que la solución sea darle a los asesinos de sus familiares lo que piden desde hace 30 años".
El líder del PP catalán explicó también las palabras del ex presidente del Gobierno, José María Aznar, cuando dijo que las víctimas de ETA "han muerto para nada" y argumentó que "lo que quiso decir" es que "si finalmente los asesinos alcanzan sus objetivos les habrá sido útil matarlas" y "el sacrificio que hicieron las víctimas habrá sido en vano".
Piqué defendió que las reuniones que mantuvieron miembros del Gobierno del PP con representantes de la banda terrorista durante la tregua de 1998 no están en la misma situación porque "las circunstancias eran distintas", la tregua "respondía a una dinámica política muy distinta a la actual" tras "un acuerdo entre el PNV y ETA en Lizarra del que "el Gobierno central estaba completamente al margen".
"Pero ahora no es un pacto entre nacionalistas democráticos y nacionalistas violentos, sino que todo apunta a que desde hace mucho tiempo ha habido una negociación entre el PSE y la propia ETA engañando a la ciudadanía y con absoluta contradicción con lo que establecía el pacto antiterrorista", añadió.
Para Piqué, los diálogos del Gobierno del PP con ETA y los actuales "no son comparables" porque los responsables populares "buscaban saber qué intenciones había detrás de la tregua de ETA" y tras una "primera reunión" que no tuvo éxito se decidió "que podíamos seguir hablando", pero finalmente no se pudo continuar "porque ETA rompió la tregua responsabilizando al PNV".