MADRID, 22 Nov. (EUROPA PRESS) -
Los presuntos integrantes del 'comando Olaia' de ETA Aitor Herrera Vieites, Asier Arzalluz Goñi y Gorka Martínez Arkarazo se negaron hoy declarar en el juicio que comenzó la Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional contra ellos por pertenencia a la organización terrorista ETA. El fiscal Fernando Burgos pide una condena de 17 años de prisión para cada uno por integración en la banda terrorista y depósito de armas y explosivos.
Nada más comenzar la vista oral, el presidente del tribunal, Alfonso Guevara, llamó la atención a los acusados, quienes formaban un corrillo y no dejaban de hablar mientras se desarrollaba el juicio. Ante esta actitud, Guevara les advirtió que la Fuerza Pública les esposaría, si no dejaban de comportarse como si jugaran "a las cartas en un bar".
"No se puede tolerar lo intolerable", les espetó el presidente de la Sala, que acto seguido pidió a los agentes de seguridad que entrasen en el habitáculo blindado para esposar a los acusados, si éstos alteraban el orden público. Seguidamente, cuatro policías nacionales entraron en el habitáculo y les separaron.
Sin embargo, los procesados continuaron conversando y Guevara pidió a Herrera que se levantase, pese a que éste le había manifestado que no iba a declarar. Una vez en pie, el magistrado le recriminó su "menosprecio" y "falta de respeto" hacia el tribunal, que, según anunció, "esta misma mañana" le había absuelto de un delito de estragos terroristas por el atentado en julio de 2003 contra el aeropuerto de Maliaño-Camargo de Santander.
"A este tribunal le da lo mismo que le menosprecie porque está para hacer Justicia. Si no tiene interés en el juicio, el tribunal podrá hacer lo mismo. La Sala tiene otra misión y atiende a pruebas para absolverle o condenarle, pero fuera de consideración de su actitud no sólo de falta de respeto, sino de falta de educación a la Administración de Justicia", le dijo.
También le espeto: "Si no quiere colaborar, el tribunal se empeñará en que lo haga". Seguidamente, le preguntó si quería provocar y le advirtió que emplearían todos los medios para impedirlo, incluso, según dijo, "taparle la boca" si fuera necesario. "Por lo menos, muestren cierta dignidad y mantengan una actitud adecuada", concluyó Guevara. Tras oírle, los acusados permanecieron en silencio el resto del juicio.
El fiscal Burgos acusa a los tres presuntos integrantes de ETA de formar parte del 'comando Olaia', posteriormente sustituido por el 'comando Anuk', realizando labores de infraestructura, apoyo logístico, información o captación. El juicio se reanudará previsiblemente la próxima semana.
PRESUNTA COLABORACIÓN.
También se sentaron en el banquillo de los acusados Ziortza Fernández Larrazábal y Ana María López Barrio, quienes se enfrentan a una pena de cinco años de prisión por colaboración con organización terrorista. El fiscal acusa a Fernández Larrazábal de ocultar en agosto de 2004 en diversas ocasiones a un integrante del 'comando Olaia', una de estas veces en el domicilio de Ana María López Barrio.
En su interrogatorio, Fernández Larrazábal sostuvo que mantenía una relación sentimental con el etarra Jon Kepa Preciado, del que dijo que "no sabía hasta que punto estaba integrado en ETA". Además, negó que le hubiese facilitado alojamiento en agosto de 2003 en un piso en Santurce y Portugalete. Aseguró que pidió a López Barrio que le dejase el piso porque "había conocido a un chico" en las fiestas de Bilbao, que se celebran a mediados de agosto.
Acto seguido, López Barrio insistió en que Fernández Larrazábal "nunca" le había hecho tal petición y afirmó que "jamás" tuvo "constancia" de que Preciado se hubiese alojado en su casa. Manifestó que por "esas fechas" se encontraba en Cantabria de vacaciones, de las que regresó a principios de septiembre. "No es cierto que Kepa haya estado en mi casa", aseveró.