MADRID, 16 (EUROPA PRESS)
El ex jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) Enrique García Castaño ha asegurado este jueves ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga 'Tándem' que el ahora comisario jubilado José Manuel Villarejo es "un monstruo que han creado los políticos" porque tenía autorización para construir una estructura empresarial, CENYT, y usarla como "tapadera" de sus servicios para la Policía y el CNI.
"El señor Villarejo es un monstruo que han creado los políticos, tenía autorización para actuar", ha declarado el también comisario jubilado García Castaño, en respuesta a las preguntas realizadas por el fiscal anticorrupción Miguel Serrano.
El uniformado ha aseverado que desde que Villarejo ingresó en el cuerpo de seguridad, en 1994, "toda la corporación sabía perfectamente qué hacía", esto es, que "era un policía en activo al que se le permitía usar una estructura empresarial para el beneficio de la Policía y también el CNI".
De hecho, ha manifestado que "es la forma de trabajar" en Inteligencia. "He tenido cuatro Villarejos en mi vida", ha dicho. "Cuatro policías que estaban en activo y tenían su empresa y sus negocios y facturaban con ellos porque eran su tapadera y estaba perfectamente autorizado", ha completado.
Así, ha justificado no solo que Villarejo tuviera un grupo empresarial sino que efectivamente prestara los servicios que se esperaban de CENYT y cobrara por ellos el precio de mercado a fin de hacer creíble el artificio.
En este punto ha ilustrado a la Sala con un ejemplo: "Si tú tienes que hacer negocios en Marruecos" y operas con una falsa empresa de "venta de ajos", "tienes que hacer algo en ese campo porque, si no, te descubren, se dan cuenta de que es un tocomocho".
Además, ha sostenido de forma tajante que todos los ministros de Interior, secretarios de Estado y Directores Adjuntos Operativos (DAO) desde el 94 conocían a qué se dedicaba Villarejo. "Sería cínico decir que no lo sabían, incluso iba a su despacho a despachar con ellos", ha apostillado.
VILLAREJO Y EL DINERO
Ya en el turno de la defensa de Villarejo, García Castaño ha detallado cómo funcionaba el circuito del dinero de CENYT. Normalmente "se autofinanciaba" y después se hacía una "autoliquidación" teniendo en cuenta lo percibido y gastado.
A veces, el comisario se quejaba de que recibía poco respaldo económico del Estado. "Y los políticos le decían: 'Para eso tienes las empresas'", ha recordado, dejando entrever que Villarejo tenía luz verde para lucrarse con CENYT.
El ex jefe de la UCAO ha confirmado que Villarejo obtenía una cantidad "muy pequeña" de los fondos reservados. En este sentido, ha especificado que la única que vez que le vio recibir algo fue de manos de Asuntos Internos para la 'Operación Cataluña'.
El hecho de que Villarejo se llenara (o no) los bolsillos con CENYT es relevante por cuanto en las primeras sesiones el fiscal Serrano llegó a admitir que fue "espía", concediendo incluso que su empresa fuera una pantalla de humo, si bien remachó que lo "intolerable" es que lo aprovechara para enriquecerse.
SE DESMARCA DE 'IRON' Y 'LAND'
De esos operativos en los que Villarejo habría participado, García Castaño ha resaltado 'Malaya', a la que dice que puso nombre; las investigaciones sobre los atentados del 11-M y sobre las supuestas armas nucleares de Irak --"Consiguió acceder a la documentación clandestina que tenía Sadam Husein"--; y que abrió canales con la Inteligencia saudí o siria.
Es en este contexto en el que ha reconocido que proporcionó a Villarejo los datos que le pedía, aunque con salvaguardas. Según ha descrito, "le pedía una explicación" y, si no le convencía, lo consultaba con el entonces DAO, Eugenio Pino. "Yo no me fío de nadie", ha recalcado.
No obstante, se ha desentendido de cualquier búsqueda de información vinculada a 'Iron' o 'Land', dos de las tres piezas separadas que se ventilan en este juicio y por las que la Fiscalía pide que García Castaño sea condenado a 87 años de cárcel.
En concreto, ha querido rebatir punto por punto las "mentiras" que dice que el inspector Constancio Riaño vertió en su comparecencia del miércoles. Según éste, fue su jefe, García Castaño, quien le ordenó que pidiera datos bancarios de Balder --un despacho de abogados investigado por Villarejo en 'Iron'-- y que se la entregara al también policía Antonio Bonilla, a quien un abogado de CENYT reconoció en sesiones anteriores como un "colaborador externo".
"Me enteré de que existía Balder cuando se abrió este sumario", ha dicho 'El Gordo'. Y, ha añadido, si Riaño hizo referencia en esos correos electrónicos a "tu amigo Enrique" es porque sabía que hablar de García Castaño era una "garantía" de que el banco le daría lo demandado.
A la lista de supuestas falsedades de Riaño ha sumado que no solo conocía a Bonilla, sino que semanalmente se tomaban "un vino", comían y jugaban al mus en un bar cercano a comisaría y que sabía que trabajaba con Villarejo porque hasta le envió 'emails' en los que le adjuntaba informes expresamente dirigidos a él.
Asimismo, ha negado que el ordenador donde registraban las peticiones de información fuera accesible hasta para "la señora de la limpieza". García Castaño ha subrayado que estaba bajo "estrictas medidas de seguridad". "¿Se piensa que esto es una casa de buen vivir que te metes por la puerta del garaje?", ha increpado.
Los ataques de Riaño, ha planteado, se deberían a que el inspector "se enfadó" con su jefe porque le amenazó con echarle de la Policía, precisamente, porque solía suministrar información a ex policías "amigos" suyos. "Tenía un concepto amplio de compañerismo que yo no compartía", ha rematado.
FONDOS RESERVADOS DESDE EL 23-F
Buena parte del interrogatorio ha girado en torno a los ingresos recibidos por García Castaño para dilucidar si cobró dinero de Villarejo por los presuntos favores privados que les han llevado al banquillo de los acusados.
García Castaño ha señalado que Villarejo nunca le pagó. Solo ha admitido que usó CENYT para ahorrarse el IVA en la compra de dos coches y ha revelado que en una ocasión Villarejo dio dinero a la UCAO (5.000 euros) para pagar a "colaboradores" porque los fondos reservados se habían retrasado.
Sobre su remuneración, 'El Gordo' ha explicado que recibía su nómina y, "desde el 23-F", fondos reservados. Éstos se dividían en dos, los que usaba para gastos de la UCAO y los que empleaba en "operaciones especiales", que podían servir para agasajar a una delegación extranjera o para misiones fuera de España.
"Por ejemplo, cuando iba a Francia y tenía que pagar a una autoridad francesa, porque colaboraba con nosotros, le daba dinero en efectivo. Y yo podía utilizar ese dinero para comer, beber, comprarme un traje o lo que quisiera", ha contado.
García Castaño ha visto lógico que pudiera quedarse con ese sobrante, que ha denominado "otros ingresos de compensación", porque en todos esos operativos especiales se estaba "jugando la vida". "Esas cosas se hacían así", ha zanjado.
CONDECORADO POR "TODO CRISTO"
García Castaño ha lamentado que "el buen hacer de Villarejo se ha ido por el cubo de la basura" por la "parafernalia" que ha montado con sus grabaciones de las conversaciones telefónicas que mantenía, de las que le ha reprochado que las "dirigía" en función de sus intereses, y con sus agendas personales, pura "fantasía".
También ha reivindicado su labor: "Mi trabajo ha sido fundamentalmente durante 40 años con la Audiencia Nacional y nunca jamás me han llamado la atención". Al contrario, ha destacado, indicando que ha recibido condecoraciones de "todo Cristo", incluidas del antiguo KGB.
Ya en la recta final de su comparecencia, ha querido dejar patente que no solo está "cansado", sino "cabreado", por las acusaciones en su contra y ha implorado al tribunal que le deje defenderse con todas las armas.