MADRID 11 Dic. (EUROPA PRESS) -
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón lamentó hoy que la muerte del ex dictador chileno Augusto Pinochet a causa de un fallo cardiaco haya impedido que se celebre un juicio contra él para que "las víctimas hubiesen tenido la reparación y la justicia de una sentencia". No obstante, reconoció que "la justicia ha hecho en los últimos ocho años un trabajo importante tanto en Chile como fuera" del país latinoamericano.
Garzón, que ordenó la detención de Pinochet en Londrés en 1998, señaló que "había muchas causas abiertas" contra el ex dictador Pinochet, lo que "al menos ha producido una reparación parcial a las víctimas". Manifestó que existe posibilidad de resarcimiento, ya que "en el procedimiento español del Banco Riggs se obtuvieron 9 millones de dólares que están siendo entregados a las víctimas a través de la Fundación Salvador Allende". "Este es un ejemplo de lo que puede hacer la justicia cuando actúa sin fronteras y en cooperación con los distintos países", indicó Garzón en declaraciones a los periodistas frente a las puertas de la Audiencia Nacional, un día después de que falleciera en Santiago de Chile Pinochet, quien lideró el Golpe de Estado que derrocó al régimen democrático del presidente Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973.
El juez de instrucción recordó la ordén que dictó para proceder a la detención de Pinochet en Londrés, la que consideró "una decisión que había que tomar". "Después de esos años esa respuesta de la justicia no ha podido ser completa, aunque ha producido respuestas", apuntó Garzón.