MADRID 8 Mar. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró hoy que el Gobierno iniciará en septiembre, en el próximo periodo de sesiones parlamentarias, una ronda de contactos con todas las fuerzas políticas "para explorar si existen condiciones suficientes para abordar la reforma del texto constitucional" en lo relativo a los cuatro asuntos que el Ejecutivo quiere cambiar: la sucesión a la Corona, el encaje en la Constitución de la entrada de España en la Unión Europea, la denominación de las Comunidades Autónomas y la reforma del Senado.
Zapatero hizo este anuncio precisamente en la Cámara Alta y preguntado por Coalición Canaria sobre la reforma de esta institución. El presidente situó en el próximo periodo de sesiones el inicio de contactos con el resto de partidos porque quiere realizar antes un "análisis pormenorizado" del informe del Consejo de Estado sobre los cuatro puntos señalados, un estudio "denso" y que exige una reflexión con calma, aseguró.
El presidente expuso al senador canario José Mendoza que el Gobierno anima además a la Cámara Alta a iniciar por su cuenta los trabajos que considere oportunos, en la ponencia creada expresamente para este fin a partir del debate sobre el Estado de las Autonomías. "Puede empezar a trabajar ya si así lo decide, aunque el Gobierno se haya dado un plazo hasta el próximo periodo sesiones", insistió, para recordar que la ponencia tiene a su disposición el informe del Consejo de Estado.
Rodríguez Zapatero recalcó que "será una decisión de la Cámara" que empiece a funcionar esta ponencia, pero que para el Gobierno sería "enormemente útil" que en este foro se intente "avanzar en forjar consensos" porque en él están representados todos los partidos. Consenso que calificó de "tan deseable como imprescindible".
"Invitación al Senado -resumió el presidente- para que con el estudio en la mano del Consejo de Estado, con los trabajos ya realizados, pueda ir con calma, con sosiego, empezando a forjar un consenso y a abrir el proceso de reforma que el Gobierno juzga absolutamente necesario para el Senado, para la cohesión y vertebración de este país, para el desarrollo del modelo territorial y por tanto para el mejor funcionamiento de España".
El senador José Mendoza expuso por su parte que las palabras de Zapatero le habían despejado algún "nubarrón" sobre la reforma del Senado, porque la Cámara tiene "autonomía para decidir". Aseguró que el trabajo desde esta institución es a su juicio "el mejor procedimiento" y esperó que llegue "a buen fin", sobre todo, dijo, desde que es senador Manuel Fraga, firme defensor de la reforma.