Gobierno vasco pide el fin de una política penitenciaria "vengativa" y el respeto de los derechos humanos de los presos

Acusa al Gobierno central de "recortar" los derechos civiles "al amparo de determinadas iniciativas legales y políticas"

Europa Press Nacional
Actualizado: sábado, 9 diciembre 2006 14:05

VITORIA, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno vasco reclamó hoy el respeto de los derechos humanos de los presos y el fin de la política penitenciaria "vengativa" del Gobierno central, al que acusó de "recortar" los derechos civiles "al amparo de determinadas iniciativas legales y políticas". Además, solicitó la resolución del "conflicto político" de Euskadi y el reconocimiento de "todas las víctimas" para superar las "dificultades" del proceso iniciado con la tregua de ETA.

A través de una declaración institucional leída por el consejero de Justicia, Joseba Azkarraga, con motivo del 58º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que se celebra mañana, el Ejecutivo autónomo reclamó la "implicación profunda" de la sociedad vasca en favor de los derechos humanos de "todas las personas".

El gabinete de Juan José Ibarretxe consideró que los ciudadanos de Euskadi deben tener una "militancia activa" en favor de los derechos humanos de "todas las personas". Esta actitud, según consta en el documento leído por Azkarraga, "supone la condena de la violencia y exige, también, el respeto de los derechos humanos de las personas detenidas y la denuncia, sin complejos, del recorte de derechos civiles al amparo de determinadas iniciativas legales y políticas impulsadas desde el Estado".

El Ejecutivo considera que la actualización de los Derechos Humanos en Euskadi "pasa por una reivindicación consecuente, hasta el final, del derecho a la paz de la sociedad vasca". El tripartito estima que la Declaración Universal y su evolución a través del derecho internacional de los derechos humanos "están reclamando en nuestra tierra mensajes nítidos para toda la sociedad".

TORTURA

Ante esta situación, reclama el fin de las "amenazas", "los daños a las personas o bienes" y de la "tortura en ningún lugar del mundo". El Gobierno también pide que se acabe con la dispersión de presos de ETA y con una política penitenciaria "vengativa". "No más delitos de opinión. No más restricciones de los derechos civiles y políticos", continúa el texto.

El Ejecutivo solicita "verdad, justicia, memoria, reconocimiento y reparación para todos los sufrimientos injustos" y recuerda que éstos no han de ser "mezclados ni comparados", pero que tampoco hay que olvidar "ninguno" de ellos.

Según consta en la declaración, el camino hacia la paz y la convivencia debe articularse en torno a un eje "fundamental": el respeto de los derechos humanos individuales y colectivos.

El gabinete de Ibarretxe considera que no hay que dejar "escapar" la oportunidad abierta por la tregua de ETA, por lo que reclama que esta situación sea gestionada "de forma activa y comprometida" para poder "dejar encauzado el conflicto vasco".

Tras destacar la importancia que en ese proceso tienen "la memoria como los derechos humanos individuales y colectivos", se constatan las "dificultades, problemas y obstáculos" surgidos en el camino hacia el fin del terrorismo. No obstante, el Ejecutivo reclama "trabajar sin desmayo" hasta conseguir este objetivo.

En el texto se reconoce que las distintas sensibilidades políticas presentes en nuestra sociedad reflejan, aún con dramatismo, las raíces del conflicto político que entre todos tenemos que resolver". Además, se añade que "cada sector social continúa construyendo su parte de verdad sobre el dolor y el sufrimiento".

Por ese motivo, y tras destacar que las víctimas del terrorismo "han pagado una cuota inmensa" de ese dolor, se considera "imprescindible" el mantenimiento del compromiso de "verdad, memoria, justicia, reparación y reconocimiento con todas la víctimas".

"El futuro de una convivencia en paz tiene que edificarse sobre nuestro compromiso colectivo en contra de la violencia, desde la humildad para reconocer el daño causado y desde la generosidad para aceptar el arrepentimiento sincero", añade el documento.

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