El Govern barajó poner una "doble urna" para elecciones y referéndum para provocar un "conflicto máximo" con el Estado

Carles Puigdemont participa en un debate en la Universidad de Copenhague
REUTERS
Publicado 01/02/2018 20:32:51CET

El Ejecutivo de Puigdemont estableció cuatro escenarios para llevar a cabo la hoja de ruta independentista

MADRID, 1 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Govern del expresidente catalán Carles Puigdemont planteó la posibilidad de celebrar una "doble urna" para votar unas elecciones y un referéndum con el fin de provocar una situación de "conflicto máximo" con el Estado y poder declarar la independencia.

Así se desprende de un informe de la Guardia Civil con fecha del 28 de enero de 2018, remitido al Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona, al que ha tenido acceso Europa Press, en el que se analiza la documentación incautada al que fuera 'número dos' del exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras, Josep María Jové, en su despacho el pasado 20 de septiembre.

En él se analizan una serie de notas sobre hipotéticas variaciones de hoja de ruta y cuatro posibles escenarios para declarar la independencia de Cataluña. Estos apuntes están bajo el encabezamiento denominado 'Confidencial Omia' (Oficina de Mejora de las Instituciones de Autogobierno) y están "sin firmar", señala los investigadores.

Precisamente en el tercer escenario se habla de la "Variació FR (Full de ruta, que significa en catalán hoja de ruta) Doble Urna", que pretende "generar una situación de conflicto máximo con el Estado que haga inevitable su actuación en uno o en otro sentido", explica el informe.

"Se persigue forzar al Estado a la acción, sea prohibiéndolo (lo más probable), tolerándolo (difícilmente) o autorizándolo (¿imposible?)", recoge la Guardia Civil.

FORZAR AL ESTADO A ACTUAR

Para ello, el exGovern previó recurrir a la ley de consulta incorporando "un mensaje político y simbólico de extrema importancia al poner de manifiesto la radical desobediencia al TC". Así, convocaría una nuevas elecciones, en las que ERC y CDC --ahora PDeCAT-- podrían presentarse por separado, que forzase al Estado a actuar "claramente bien prohibiendo y retirando las urnas, bien aceptando la votación".

Pero, según dice el informe, el Ejecutivo de Puigdemont tenía en cuenta que al entrar en contradicción de querer convocar elecciones constituyentes sin haber antes desconexión sin haber llevado a cabo la "desconexión" con España, se debería convocar además un referéndum de independencia sobre una normativa ilegal".

Eso sí, consideraron que apostar por esta doble urna se haría "bajo el peligro de repetir una situación" como la consulta del 9 de noviembre de 2014, por la que el expresidente de la Generalitat Artur Mas y los exconsejeros Joana Ortega, Irene Rigau y Francesc Homs han sido inhabilitados.

TRES ESCENARIOS EN LA "DOBLE URNA"

Ante esto, el equipo del expresidente catalán destacó tres subescenarios para la celebración de la doble votación. El primero de todos sería la prohibición de las dos urnas con lo que el Estado actuaría con una actuación judicial y policial "poniendo en tensión a Mossos d'Esquadra".

"Esto legitima al Parlament y al Govern a declarar la independencia", recalca la Guardia Civil y añade que, en este caso, surge la duda de si ambas instituciones, que quedarían en funciones, podrían recuperar la capacidad política.

En segundo lugar, sería probable una "prohibición parcial", es decir, que sólo se permitiesen las elecciones y no el referéndum, lo que conllevaría la protesta ciudadana hacia las opciones independentistas que les hiciese obtener una mayoría absoluta en votos y escaños y diese, por tanto, legitimidad a la independencia.

En este caso, los independentistas tenían en cuenta que si el Estado opta por la tolerancia sería "contraproducente" porque el proceso soberanista sería tachado de "farsa, simulacro y de promover el boicot de los unionista", lo cuál supondría el fracaso.

En el caso de que se celebrasen las elecciones y el referéndum, algo que el gobierno catalán consideró "improbable", la preocupación se centraría en ganar la consulta porque de lo contrario el "resultado terrible" sería que la comunidad internacional rechazaría la independencia y también significaría el "fin del proceso".

LOS OTROS ESCENARIOS

Los agentes de la Guardia Civil explican también cómo serían los tres otros escenarios que barajó el Gobierno de Puigdemont. En uno de ellos se señalaba que tras la investidura del expresidente el 10 de enero 2016 se abriría un plazo de 18 meses para convocar elecciones y declarar la independencia aprobando las leyes de desconexión y el proceso constituyente.

En otro se plasma la intención de preparar unas estructuras de Estado para la desconexión; convocar elecciones y maximizar el voto independentista. Aquí se prevé otras dos situaciones: si se obtiene más del 50 por ciento de los votos, la independencia sería proclamadas, pero en caso contrario, habría que aplacar las tensiones entre los actores independentista y el proceso habría finalizado.

El último escenario hace referencia a las dos alternativas planteadas por los responsables de la OMIA, Josep Maria Reniu y Carles Viver. Reniu presentó la alternativa de buscar un "conflicto abierto" con el Estado aprobando las leyes de desconexión y convocando inmediatamente elecciones del nuevo estado independiente.

Sin embargo, Viver contempló las suspensión de la entrada en vigor de las leyes hasta que no se lograse la mayoría de los votos independentistas en las elecciones.