MADRID, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
El presunto miembro de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO) Manuel Arango , que está siendo juzgado en la Audiencia Nacional por poseer documentación falsa y formar parte de un comando de la organización terrorista, ha afirmado que su "delito" radica en pertenecer al PCE (r) y ha espetado al presidente del tribunal, el magistrado Javier Gómez Bermúdez: "Aunque usted me condene, cuando salga volveré a hacer exactamente lo mismo".
Así se ha manifestado Manuel Arango en la última sesión del juicio celebrada este miércoles ante la Sección Primera contra seis presuntos miembros de un comando acusado de guardar documentación falsa, armas, detonadores, munición y sustancias explosivas en sus domicilios y en dos zulos ubicados en el municipio murciano de Ricote y en la localidad barcelonesa de Arenys de Munt.
La fiscal Teresa Sandoval ha elevado a definitiva su petición de penas de entre 11 y 23 años de cárcel para los 'grapos' Israel Clemente y Xurxo García Vidal y los presuntos miembros de la organización Manuel Ramón Arango, José Francisco Cela, Isabel María Aparicio y Lucio García Blanco por la comisión de delitos de integración, depósito de armas y explosivos, falsedad documental y tenencia ilícita de armas.
Según el Ministerio Público, este comando recabó datos sobre posibles objetivos. La Policía localizó documentación detallada sobre numerosas personas entre las que se encontraban empresarios, miembros de las Fuerzas Armadas, de las Fuerzas de Seguridad, de la judicatura, periodistas y políticos, muchos de los cuales habían sido objeto de vigilancias y seguimientos
En su turno de última palabra, Arango ha criticado la personación en la causa de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), que ejerce la acusación popular, por ser "muy vehemente con los comunistas", y ha criticado que se enjuicie a cuatro integrantes del PCE (r) porque se les considera "muy peligrosos" al "orientar ideológicamente a los grapos y movilizar a las masas". "Este es el comunismo y no la feria del Parlamento en que no sé qué PCE estrambótico hay ahí", ha remachado.
Tras él, el acusado Lucio García Blanco ha aprovechado su intervención para recordar al secretario general del Manuel Pérez Martínez, conocido como el 'camarada Arenas' --sobre quien la Audiencia Nacional impuso la semana pasada una condena de tres años de prisión por ordenar la colocación de un artefacto explosivo en la sede del PSC de Barcelona en 2000--.
En este contexto, ha hecho alusión al 30º aniversario del intento de golpe de Estado del 23-F y se ha declarado "orgulloso" de que "un Estado que se basa en un régimen anterior que dictó Franco le juzgue por terrorista". "Eso significa que cada vez vamos a tener más apoyo de las masas", ha remachado.
REFORMA LABORAL: "UN ATAQUE BRUTAL A LAS MASAS"
La acusada Isabel María Aparicio ha recalcado que "el fascismo cabe en este país" y ha hecho alusión a la historia del comunismo en España, a lo largo de la cual, ha criticado, se "ha fusilado y metido en la cárcel" a sus dirigentes. "Nos están haciendo desaparecer como partido político", ha remachado.
"Este país tiene semejante crisis política que no se puede permitir que un partido comunista pueda desarrollar su trabajo y nos tiene que condenar de forma ejemplar", ha indicado, para advertir que, a su juicio, se está condenando "a las masas a la miseria con este ataque brutal y frontal" que supone la reforma laboral.
Tras una dilatada exposición sobre el comunismo, el juez Gómez Bermúdez ha solicitado en reiteradas ocasiones a los acusados que "no se vayan por las ramas" ya que el turno de última palabra está concebido con el objeto de que los imputadoso hablen en su defensa.
"La historia ya la conocemos. Hable en su defensa, no me hable de teoría política, que se la estoy permitiendo con toda normalidad pero no se me vaya por las ramas", ha dicho el juez a Aparicio. El resto de imputados ha eludido aprovechar el turno de última palabra del juicio, que ha quedado visto para sentencia.