PAMPLONA 6 Jul. (EUROPA PRESS) -
Los grupos municipales, excepto Bildu, han rechazado la colocación de una ikurriña gigante frente a la fachada de la Casa Consistorial, lo que ha retrasado en veinte minutos el inicio de las fiestas de San Fermín.
El alcalde de Pamplona, Enrique Maya, ha mostrado su malestar por que "se ha intentado torpedear seguramente el momento más importante del año en la ciudad", lo que ha calificado de "vergüenza". "Es el día de Pamplona, de los pamploneses", ha reivindicado, para señalar que "ya se ve que esta ciudad no ha recuperado la normalidad". "Pero no van a poder", ha aseverado.
Tras reconocer que no ha conocido "nunca" lo ocurrido hoy, Maya ha criticado a Bildu. "Nunca nadie sabe nada, es la táctica de Bildu, de los radicales", ha dicho, para afirmar que "vamos a intentar averiguar cómo ha sido y qué participación ha habido por parte de los que viven ahí".
Uxue Barkos, portavoz de NaBai, ha señalado que "quienes hemos defendido que la ikurriña debe estar en el balcón del Ayuntamiento de Pamplona por derecho propio, junto con otros símbolos, no podemos aceptar nunca y es triste que hoy alguien haya colocado una ikurriña para estropear el arranque de los Sanfermines".
Según ha dicho, lo ocurrido es "doblemente sentido" por quienes "nos sentimos identificados con ese símbolo pero no con esa manera de imponer las cosas". "Lo pasado pasado está", ha indicado.
Por su parte, el concejal encargado de lanzar el chupinazo, el socialista Eduardo Vall, ha manifestado que "no ha nacido persona en este mundo capaz de romper la fiesta" y si bien ha reconocido que el inicio de los Sanfermines se ha retrasado "un poco", ha manifestado que "con más ganas cogerá la gente la fiesta y con más rechazo hacia ellos, no podía salir mejor".
A su juicio, "no hay que darle más trascendencia, lo que importa es empezar la fiesta que es lo que está deseando la gente". Ha calificado el incidente de "patochada" y de "falta de respeto institucional y falta de respeto a la propia bandera". "Espero que la ciudadanía pide responsabilidades a quien las tiene", ha agregado.
La portavoz de Bildu, Eva Aranguren ha manifestado que su grupo no tiene "nada que ver" con lo ocurrido en el chupinazo. "Nos hemos enterado del hecho de la ikurriña al mismo tiempo que el resto de concejales", ha dicho, para indicar que "se nos ha acusado de algo en lo que no tenemos nada que ver".
Tras señalar que ella llevaba su reivindicación en la muñeca, Aranguren ha indicado que el tamaño y la ubicación de la ikurriña "excede lo que debería ser una presencia normal de la ikurriña" pero "como no se da esa normalidad se buscan este tipo de soluciones". "Soy partidaria de una normalidad, en la que trataremos de trabajar", ha dicho.
Por parte del PPN, Pepe Núñez ha señalado que lo ocurrido "se reduce a una falta de respeto enorme porque hablamos de una bandera de una Comunidad distinta a la nuestra y por tanto es un efecto contrario y una ofensa a los navarros y a todos los pamploneses".
Ha esperado que el alcalde "tenga la buena idea de que ya que nos han retrasado unos minutos nos los dé luego y retrase esos minutos el Pobre de Mí". "San Fermín tiene sus tiempos y eso no se puede perder", ha pedido.
Ana Barrena, concejala de Aralar, ha indicado que "la valoración positiva no puede ser, indudablemente por todo lo que ha pasado, pero lo que peor hemos vivido ha sido la situación adentro con las acusaciones del alcalde directamente y del grupo del Gobierno que nos han dicho que no tenemos vergüenza cuando no teníamos ni idea de lo que iba a pasar ha sido algo popular o a nivel personal que se ha hecho y ya está".
Si bien ha dicho que lo ocurrido hoy ha sido "un poco penoso", ha manifestado que con la ikurriña "hay un proceso ahí que se equivocaron y que se está tomando la represión con ella, si estuviera legalizada y se pudiera poner no pasaría nada". "Hace años salía la ikurriña en Sanfermines y no pasaba nada, vamos retrasando y se crea conflicto siempre pudiéndolo evitar", ha dicho.
Edurne Eguino, de Izquierda-Ezkerra, ha defendido que hay que reivindicar desde la "imaginación" y desde el "respeto más absoluto". "Quien sienta cualquier bandera en su corazón, la puede exhibir allí donde quiera y donde la sienta más suya, pero lo que ha pasado hoy se extralimita", ha dicho.
Ha indicado que no le parece "correcto" lo ocurrido, "tenía que haber sido de otra manera". "Me parece que ha sido una provocación innecesaria, que ha podido tener consecuencias que afortunadamente no ha sido así", ha dicho, para valorar "cómo se ha portado la gente en la plaza".