MADRID 11 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil ha intervenido en una taxidermia ubicada en un polígono industrial de Alcorcón más de 40 especímenes disecados que carecían de la preceptiva documentación, gran parte de ellos incluidos en el Convenio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), y ha procedido a la detención de su propietario.
Los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) descubrieron estos ejemplares ilícitos dentro de la operación "taxidermia", investigación abierta desde el mes de febrero en la que realizaron inspecciones a 20 establecimientos de la región, de los cuales éste fue el único en el que se tuvieron que registrar los animales.
Durante la inspección, los agentes comprobaron que el local contaba con dos zonas bien diferenciadas, un taller de trabajo y una zona de exposición de los animales tratados en la que también se ubicaba la oficina de su responsable, según informó hoy uno de los agentes del SEPRONA que participaron en la operación, José Luis Mangas.
En dicho establecimiento los efectivos del Instituto Armado localizaron numerosas especies autóctonas de España, entre las cuales había águilas, un milano negro, un azor, una cigüeña negra, una cabeza de oso pardo y otra de lince ibérico, estas tres últimas especies en peligro de extinción. Asimismo, se registraron numerosos animales disecados incluidos en el Convenio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), como patas de elefante americano, una piel de cocodrilo, una pezuña de rinoceronte y un mono titi.
UN CASO SIN PRECEDENTES
Los agentes solicitaron al propietario la documentación de los animales, quien no la presentó y argumentó que las especies formaban parte de su propia colección, lo que motivó su detención por presunta implicación en un delito contra la protección de la flora y la fauna y otro de contrabando. El detenido, J.L.B.B., de 47 años de edad, ha pasado a disposición judicial, y la colección intervenida permanecerá en la Comandancia de la Guardia Civil de Tres Cantos hasta que el juez adopte una decisión.
Según explicó el agente del SEPRONA, es normal que cada año salga algún caso de este tipo en la región, "pero nunca de dimensiones como éste, en el que se han descubierto tantas especies naturalizadas ilícitamente".