ZARAGOZA 8 Jun. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, negó hoy que sea "una operación extraña" el nombramiento del hasta hoy consejero de Economía del Ejecutivo autónomo, Eduardo Bandrés, como nuevo presidente del Real Zaragoza, al tiempo que destacó la "normalidad" con que los dos socios de gobierno, PSOE y PAR, asumen este cambio.
Iglesias compareció a las 10,00 horas de hoy ante el Pleno de las Cortes de Aragón para explicar los cambios en el Gobierno ocurridos en el día de ayer, después de que Bandrés confirmara su decisión, adelantada por Heraldo de Aragón, y que Iglesias situara a Alberto Larraz como nuevo titular de Economía y a Ángela Abós como nueva consejera de Ciencia, Tecnología y Universidad. El presidente aragonés aclaró que "no puedo, ni sé, ni debo" explicar los cambios de una "sociedad anónima" como el Real Zaragoza.
Marcelino Iglesias rechazó que el nuevo cargo de Bandrés pueda facilitar cambio alguno en las inversiones que están realizando distintos promotores en terrenos de la Plataforma Logística de Zaragoza (PLA-ZA) y propuso, nuevamente, al Partido Popular que se integre en el Consejo de Administración de esta sociedad de capital mixto. El presidente insistió en que "en PLA-ZA no se puede hacer un campo de fútbol ni viviendas, según la ley que ustedes han aprobado, y no deberían ser tan suspicaces", criticó.
De Eduardo Bandrés, el jefe del Ejecutivo autónomo dijo que tenerle en el Gobierno "ha sido no sólo una satisfacción, sino un gran honor" por sus características personales y su alto nivel científico, como catedrático de Universidad. De hecho, el ya exconsejero "ha sido una pieza muy importante no sólo dentro de su área, sino como elemento fundamental de cohesión y entendimiento entre los miembros de la coalición de Gobierno".
Según indicó Iglesias, "el consejero me manifestó con absoluta sinceridad su interés en el Real Zaragoza y finalmente le dije que aceptaría y que nos amoldaríamos a su decisión", es decir, que "acepto y asumo esa decisión". Marcelino Iglesias trasladó a Bandrés "un agradecimiento muy sincero" y se dirigió a él para decirle que "tu trabajo es difícilmente sustituible y vamos a hacer lo posible para que las cosas sigan tan bien como tú las has dejado". La Economía y la Hacienda aragonesas están "en una situación excelente".
El presidente de la DGA opinó que "la oposición nunca va a aplaudir" un cambio de Gobierno, "siempre los considerará un ejemplo de fracaso" y vaticinó que "seremos la primera coalición en hacer dos legislaturas juntas". Según Iglesias, "el problema de la salud no es no tener virus, sino saberlos combatir".
Al respecto, el portavoz socialista, Jesús Miguel Franco, lamentó que "se vaya el amigo Eduardo Bandrés" y consideró que en este día "agridulce" la parte "dulce" es que Bandrés "va a crear un modelo nuevo en un club deportivo por su compromiso con un club con el que yo le he visto vibrar". También auguró que tanto Larraz desde Economía como Ángela Abós "harán un buen papel".
Jesús Miguel Franco criticó que "no a todo el mundo nos juzgan de la misma manera" y dijo que "si hay dudas, que se denuncien, si ocurren", tras lo que pidió "que la ciudadanía esté tranquila" porque "hay canales de todo tipo para aclarar" cualquier cuestión.
El aragonesista Javier Allué mostró su "respeto" a la decisión tomada por Bandrés y estimó que "es un síntoma de estabilidad que haya nombres para ocupar las vacantes".
"HISTORIA ROCAMBOLESCA"
Sin embargo, el presidente del PP-Aragón, Gustavo Alcalde, denunció que Iglesias "no ha explicado en qué consiste esta rocambolesca historia" y advirtió de que "es muy grave dar el visto bueno a la politización de una sociedad deportiva que trasciende el marco empresarial y se convierte en algo común a los aragoneses".
Tras afirmar que "huele raro", Gustavo Alcalde espetó a Iglesias que "no ha explicado si ha dado el placet o si ha permitido que se entrelacen intereses empresariales y políticos", a lo que añadió que "todo indica que usted ha impulsado la operación". Alcalde avisó de que "esta es la historia de la mujer del César".
El presidente de los populares aragoneses aludió a "las habilidades de Larraz para controlar el gasto público", pero continuó centrando sus críticas en Bandrés, comentando que "se están entremezclando cosas", por ejemplo a causa de la participación del mayor accionista del Real Zaragoza, Agapito Iglesias, en la empresa de capital mixto Plaza Cargo Service.
Gustavo Alcalde prosiguió expresando que "va a aumentar el déficit" del Real Zaragoza y comentó que "una de las connotaciones importantes" es la posible construcción de un nuevo campo de fútbol por valor de 10.000 millones de pesetas. "El suelo es uno de los 'quids" de esta cuestión.
Gustavo Alcalde concluyó afirmando que "yo distingo una pelota de un pelotazo" y advirtió de que los miembros del Gobierno "van a contar con la beligerancia política del PP" porque "no vemos nada clara esta cuestión".
El portavoz popular, Chesús Bernal, opinó que "están latentes los síntomas de agotamiento de este proyecto que usted puso en marcha hace siete años" y aprovechó para "manifestar nuestro respeto a una sociedad anónima, que ficha a quien considera oportuno".
Tras afirmar que "hoy el Gobierno es más débil" y Marcelino Iglesias "es más débil que ayer", el dirigente nacionalista expresó que "era un secreto a voces que Bandrés no se encontraba todo lo a gusto que se había encontrado en otras etapas". Según Chesús Bernal, "el hecho de que un puntal del Gobierno tire la toalla es un mal síntoma respecto al proyecto, a la ilusión".
El portavoz de Chunta señaló que "la politización del club no es buena" y añadió que "no es bueno para el Gobierno que haya sombras de duda respecto del papel del Gobierno en el proceso de adquisición de acciones, con el papel de colaboradores muy directos del presidente y que haya suspicacias con relación al consejero de Economía que trajo la propuesta para que avalara al club. Esas suspicacias es bueno que las despejen".
El diputado de IU, Adolfo Barrena, confió en que "el presidente haya medido el momento tan importante" en que se encuentra Aragón y consideró que el cambio de Gobierno "nos demuestra que no hay un proyecto". Barrena aseguró que "ha habido clarísimas evidencias de que el Gobierno sabía, conocía y estaba al tanto de lo que pasaba en torno a la sociedad anónima", el Real Zaragoza. También recordó que el nuevo objeto social de la entidad dice que "está entre sus intereses la explotación de centros comerciales, locales, residencias geriátricas, centros hoteleros y contratar toda clase de obra pública o privada".