MADRID 19 Ene. (EUROPA PRESS) -
El juez de la Audiencia Nacional Félix Degayón ha decretado la busca y captura de cinco presuntos salafistas supuestamente relacionados con siete detenidos el pasado mes de diciembre en distintas localidades malagueñas, acusados de efectuar robos en viviendas para luego vender los objetos sustraídos y destinar el dinero que obtenían a la financiación del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC).
De aquellos siete detenidos, el juez Degayón envió a prisión incondicional a tres de ellos por un delito de pertenencia o colaboración con banda armada. Ahora, el magistrado ha dictado un auto por el que decreta la busca y captura de Salah Edinne Berkoun, "Sala"; Abdelfatah En Naji Chenaf, "Atater" o "El Checheno"; Abdelhakim Fekkar, "Hakim"; Redouane Kerkeb y Abdelhamid Saadoui, que es Emir de la Segunda Región del GSPC.
De todos ellos, los tres últimos podrían encontrarse en Argelia, mientras que el último domicilio conocido del primero, Salah Edinne, estuvo en Fuengirola (Málaga). Del segundo, el juez indica que podría encontrarse en Marruecos.
El juez Degayón señala que, de las investigaciones realizadas, se desprende que Salah Eddine Berkoun, "Sala", fue el primer responsable del Grupo establecido en España y que mantenía numerosas relaciones con personas vinculadas al islamismo radical, algunas de ellas en prisiones españolas. El auto añade que poco a poco fue perdiendo poder en la organización, aunque no autoridad moral, y fue sustituido en la cúpula por Fathi Abdellah, uno de los que ingresaron en prisión en diciembre.
Sobre el segundo, Abdelfatah En Naji Chenaf, "Atater", el magistrado señala que estuvo alojado en casa de "Sala" y que adquirió un "papel relevante en la organización" en detrimento de la posición que ostentaba Salah Eddine. En su domicilio se alojaron recientemente un grupo de individuos procedentes de Chechenia, añade el auto, que indica que "Atater" les tuvo que entregar 35.000 euros.
Acerca del tercero de los buscados, Abdelhakim Fekkar, "Hakim", el juez Degayón afirma que conoció al actual líder del grupo, Fathi Abdellah, en la cárcel de Topas (Salamanca). Una vez cumplió prisión "se trasladó hasta Argelia donde capitanea un comando terrorista del GSPC.
Por su parte, Redouane Kerkeb mantuvo "frecuentes contactos" con Fathi Abdellah y se ocupó de sus asuntos personales en Argelia, donde reside y regenta una estación de lavado de coches. Según el magistrado, actúa como enlace en Argelia de "Hakim" y "conoce la acción y relación entre los objetivos, así como actividad delictiva a la que se dedican", actuando en más de una ocasión como prestamista.
Finalmente, Abdelhamid Saadaoui, Emir de la segunda región del GSPC, es la persona a la que Fathi Abdellah pedía dinero con mensajes concretos como "te saluda en nombre de los hermanos salafistas".
El auto de prisión contra tres de los siete detenidos dictado por el juez Degayón el pasado 13 de diciembre, destacaba que el nivel de vida del que disfrutaban estos presuntos salafistas era "muy austero", lo que "corrobora la hipótesis de que se trata de una célula de financiación" del GSPC.
El 'modus operandi' de los siete detenidos era efectuar robos en viviendas para luego vender los objetos sustraídos y destinar el dinero que obtenían a la financiación del GSPC. El juez envió a tres de ellos a prisión -los argelinos Farex Merazka, Fathi Abdallah y Abdelkader Yettou-, a los que imputó delitos contra la propiedad, de receptación y pertenencia a grupo terrorista o bien de colaboración en la financiación del mismo.