Actualizado 28/11/2007 08:59 CET

El juicio contra el alguacil de Villalón (Valladolid) acusado de agresión sexual se reinicia hoy

VALLADOLID, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia de Valladolid reiniciará hoy miércoles el juicio contra el alguacil de Villalón de Campos (Valladolid) M.G.A, a quien se acusa de dos delitos de agresión sexual, otro de acoso sexual y una falta de amenazas sobre una empleada del servicio de limpieza del Consistorio, M.L.S.P, a la que, supuestamente, hizo proposiciones deshonestas durante su jornada laboral e incluso en 2002 llegó a agredirla.

El juicio se celebró parcialmente los pasados días 13 y 24 de septiembre y no había podido concluirse hasta ahora debido a la enfermedad de una testigo, por lo que el proceso judicial quedará finalmente visto para sentencia hoy, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

En su declaración el primer día del juicio, el funcionario municipal dio varias versiones sobre el por qué de los graves hechos que se le atribuyen, entre ellas, además del móvil económico, que fue la propia trabajadora, M.L.D.S.P, la que se le ofreció para mantener relaciones sexuales, algo que él aseguró rehusar, y que incluso todo obedece al intento de ésta de que le echaran del Ayuntamiento.

Frente a ello, la trabajadora, de nacionalidad portuguesa, ratificó punto por punto el relato de hechos "de forma coherente", como así explicó su representante legal, mientras que otros testigos, tales como dos asistentes sociales de Villalón y el propio alcalde, Javier Mazariegos, declararon que la víctima puso en su conocimiento la situación. Sin embargo, el primer edil de la localidad justificó no haber tomado cartas en el asunto al reconocer el derecho del denunciado a la presunción de inocencia y a la necesidad de esperar al fallo judicial.

También testificaron dos funcionarios del Ayuntamiento que aseguraron haber escuchado un incidente entre acusado y víctima cuando el primero amenazó a la segunda con tirarla por una ventana, aunque uno de los testimonios más relevantes fue el protagonizado por Pilar I, secretaria de la Mancomunidad de la Zona Norte, dependiente de la Diputación provincial, ya que la testigo explicó que creyó desde el principio a la víctima cuando ésta le contó lo sucedido puesto que ella misma había sufrido un acoso similar años antes.

UNAS TIJERAS COMO DEFENSA.

Así, la secretaria de la Mancomunidad mantuvo que el acusado le puso en alguna ocasión películas porno y que incluso llegó a correrla alrededor de una mesa porque pretendía agredirla sexualmente, algo que no logró ya que la declarante sacó unas enormes tijeras con las que amenazó a su supuesto agresor.

En su escrito de calificación provisional de los hechos, la acusación pública solicita para el funcionario una pena global de 14 años de cárcel, 18 fines de semana de arresto, multa de 90 euros y el pago de una indemnización de 12.000 euros en favor de la agredida, mientras que la acusación particular, ejercida por la Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales de Valladolid (Adavasymt), coincide con la anterior en el total de años de privación de libertad solicitados pero eleva a 24 los fines de semana de arresto, a 240 la multa y a 30.000 la indemnización por daños morales, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

Los hechos objeto de juicio, tal y como sostienen las acusaciones, se remontan al año 1997, que fue cuando la víctima, M.L.D.S.P, de nacionalidad portuguesa y empleada del servicio de limpieza en el Ayuntamiento de Villalón de Campos (Valladolid), comenzó, presuntamente, a recibir del acusado requerimientos de índole sexual, tales como poner películas pornográficas mientras ella limpiaba la biblioteca.

AMENAZADA CON LA PÉRDIDA DE SU EMPLEO.

En ese contexto, siempre según la víctima y los acusadores, el acusado se bajó en ocasiones los pantalones y se masturbó en presencia de la trabajadora, a la que solicitó que se dejara sodomizar y propuso mantener relaciones sexuales en la oficina del piso superior, bajo la amenaza de hacer lo posible con echarla del trabajo si decía algo.

En uno de estos episodios, en noviembre de 2002, la trabajadora mantiene que mientras limpiaba el sótano el alguacil se presentó con el pene fuera y tras soltarle "¡me cago en Dios, que me la chupes!", la acorraló y la introdujo a la fuerza el miembro en la boca hasta eyacular.

Quince días después, a finales de ese mismo año, la víctima sostiene que se hallaba limpiando la oficina de Cruz Roja sita en el piso superior del Consistorio, momento en que el alguacil la introdujo en el baño, le bajó los pantalones y se masturbó eyaculando entre sus piernas, al no acceder ella a la solicitud de que se la chupara ni lograr penetrarla, pese a intentarlo, ya que se resistió.

Además, la limpiadora acusa a su superior jerárquico de haberla amenazado en diciembre de 2002 con lanzarla por la ventana cuando se encontraba subida a una escalera realizando su trabajo.