CUENCA, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -
El consejero de Salud y Bienestar Social, Fernnándo Lamata, aseguró este miércoles que 4.800 familias pidieron ayuda en 2008 por problemas de violencia en su ámbito, y añadió que "tradicionalmente" estos conflictos se han debido "a padres que pegan a sus hijos, pero en la actualidad cada vez son más los casos de menores que maltratan a sus progenitores".
Así lo aseguró Lamata en declaraciones a los medios con mitivo de su participación uno de los Cursos de Verano de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), que se están celebrando en Cuenca y que versan sobre 'Los derechos de los niños y adolescentes ante la violencia: La aplicación práctica de la convención tras veinte años de vigencia'.
En su opinión, las causas son muy variadas y no pueden simplificarse, y en muchos casos se deben a la evolución de la propia sociedad. Así, "la sociedad está muy acelerada, nosotros estamos todos muy acelerados, y vamos cambiando pautas de comportamiento de forma muy rápida", apuntó, poniendo como ejemplo la composición de las familias.
Asimismo, señaló que se ha pasado de la familia tradicional, "una gran familia de mucha gente, muy estable, en un ámbito fijo, a una familia que ha cambiado su composición y que es más pequeña", además de que tiene "distintas formas de ver la vida", agregó.
A esto añadió la mayor incorporación de las mujeres al trabajo asalariado, que por un lado aporta efectos muy positivos sobre la sociedad, "porque incorpora inteligencia y capacidad de respuesta", apuntó, pero a la vez lleva consigo que las mujeres pasen mucho tiempo fuera de casa, ausencia que tampoco se ve compensada por una mayor presencia del varón en el hogar.
"El resultado final es que hay menos padres en casa para estar con los hijos, menos tiempo de padres que se sustituye con horas de televisión, de ordenador o de otro tipo de influencias que no son los padres", argumentó.
Con ello, matizó que la socialización y el aprendizaje de las pautas para convivir pacíficamente con los demás se traslada a esos otros agentes socializadores, muchos de los cuales "están transmitiendo agresividad, una competencia exagerada, modelos estéticos y modelos de éxito que tienen que ver con gente que insulta a otra gente, por ejemplo", agregó.
El dirigente regional añadió que todo ello supone "una mayor conflictividad que hace que aparezca una figura paterna muchas veces devaluada y una figura infantil que no tiene esa pauta de guía que le va a orientar".
ACTUACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN
Ante esta situación, el consejero indicó que ante modificación en la organización de los roles sociales, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha ido desarrollando programas de atención y de protección a los menores, que son los Equipos Interdisciplinares de Menores.
Igualmente, apuntó que están formados por profesionales cualificados, como psicólogos, trabajadores sociales y educadores que se ocupan de atender esa situación, de escuchar y de estudiar cada caso en profundidad, y de poner en marcha un plan de atención a la familia.
"Son personas expertas con un seguimiento de estas situaciones que van a ir intentando reconstruir convivencia, reconstruir esas pautas de comportamiento donde controlemos esa impulsividad más violenta para poder tener autocontrol y poder aceptar la diferencia y la posición del otro", apostilló.
El titular de Salud y Bienestar Social hizo referencia también a las dificultades que aparecen en este ámbito, como la necesidad de mejorar la formación y la especialización de los trabajadores ante los vertiginosos cambios sociales, para que puedan actualizarse permanentemente. Además, afirmó que hay que reforzar todos los servicios y consolidar los programas que se ponen en marcha, "darles más solidez para que puedan tener una respuesta siempre adecuada a estas situaciones".
Finalmente, Lamata destacó la importancia de la labor preventiva, pues "podemos atender las situaciones de violencia o de conflicto cuando ya se han producido, pero sería bueno que dedicáramos también reflexión y tiempo a intentar analizar las causas de estas situaciones y a intentar prevenirlas".
"Una tarea que no solamente depende de la administración, sino de toda la sociedad, desde el sistema educativo y los medios de comunicación a los generadores de opinión y los líderes sociales", concluyó.