Juzgan al hermano de Laureano Oubiña acusado de coaccionar a unos exsocios para cobrar una deuda

Javier Oubiña subraya que no amenazó "a nadie" y que no ve "sentido ninguno" a "las películas que se montan"

Europa Press Nacional
Actualizado: miércoles, 21 noviembre 2012 18:12

PONTEVEDRA, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

El hermano del narcotraficante Laureano Oubiña, Javier Oubiña Piñeiro, se ha sentado este miércoles en el banquillo del Juzgado de lo Penal número 2 de Pontevedra, junto a su exmujer, Merdedes Pacheco, y una persona acusada de haber sido supuestamente contratada de 'matón', José E.V., todos ellos procesados por coacciones, injurias y extorsión a unos antiguos socios para que le pagasen una deuda.

Los hechos juzgados tuvieron lugar durante la etapa de Oubiña Piñeiro y su esposa como empresarios. Junto a otro matrimonio, los propietarios de la empresa de excavaciones Obexcar de Cambados, pusieron en marcha la firma Cercomar Congelados, una sociedad de comercialización de pescados y mariscos.

Ante el juez, Oubiña alegó que tanto él como su mujer fueron "engañados" por sus socios. "Fuimos de avalistas hipotecando nuestro patrimonio, y después se fueron con el dinero", ha declarado en la vista.

Fue entonces cuando Oubiña Piñeiro les exigió la parte que les correspondía, según ha dicho, con visitas reiteradas a los domicilios del matrimonio denunciante y sus familiares, llamadas intimidatorias a los negocios de la familia, paseando una furgoneta con una foto gigante de los denunciantes y el texto 'Puferos' por todo Combarro, y gritar con megáfonos a las puertas de su casa y empapelar diversos puertos y localidades con sus fotografías.

Los denunciantes aportaron fotografías en las que veían letreros en los que se podía leer 'Se busca a estos puferos. Incluso depositaron una corona de flores en la puerta de la casa de sus padres para amedrentarlos, algo que Javier Oubiña negó rotundamente.

"NO AMENACÉ A NADIE"

"Yo no amenacé a nadie, ni las películas que se montan. No le veo sentido ninguno. Sigo diciendo: son películas montadas por ellos, no sé qué hago aquí", ha manifestado en el juzgado.

Sin embargo las presuntas víctimas aseguraron que Oubiña les amenazó con que "mataría a diez personas por cada denuncia que pusiera, y que iba a meter un coche bomba contra la empresa".

También apuntaron que les dijo que usaría "dinamita" contra ellos, por lo que aseguró al juez que "sintió miedo" por su vida y sufrió una depresión y, además, sus hijos dejaron de ir al colegio tras aparecer este empapelado con las fotos de sus padres.

El tercer acusado, que se habría hecho pasar por un detective privado, admitió los hechos y aseguró que los otros acusados no le pidieron que lo hiciese y negó que ejerciese amenazas, coacciones o extorsión. Por estos hechos, el fiscal pide un año de prisión.

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