El líder del frente de cárceles yihadista se queja ante el juez de que los musulmanes están perseguidos en España

Actualizado 11/10/2018 14:54:01 CET

Pedraz ordena mantenerle en prisión para evitar su inminente excarcelación, que estaba prevista para la semana que viene

MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

Mohamed Achraf, presunto 'cabecilla' del 'frente de cárceles' yihadista desarticulado por la Guardia Civil, se ha quejado este jueves ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz de que es víctima de un sistema que persigue a todos los musulmanes.

Según han informado a Europa Press fuentes jurídicas, Achraf, que ha declarado por videoconferencia desde la cárcel, se ha negado a contestar a las preguntas de la Fiscalía y del magistrado, pero ha insistido varias veces en que es un perseguido como todos los musulmanes que viven en España.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 ha acordado mantener en prisión al sospechoso, ya que tenía prevista su salida la semana que viene tras haber cumplido 14 años por organizar otro frente de cárceles, en lo que se conoció como 'operación Nova': 15 personas fueron condenadas por planear atentados contra varios objetivos de Madrid, entre ellos la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo.

Respecto a los otros tres miembros del 'frente de cárceles' a los que ha interrogado, Pedraz no ha acordado ninguna medida adicional, según las fuentes consultadas, ya que todos se encuentran cumpliendo largas condenas.

Estos tres acólitos de Achraf --Karim Abdeselam Mohamed, Mohamed el Gharbi y Abdelghani Zarrouri-- negaron ante el magistrado tener ninguna relación con un 'frente de cárceles' para reivindicar los preceptos del Estado Islámico y mantenerse firmes en la defensa de la yihad.

Karim Abdeselam Mohamed, alias 'Marquitos', fue condenado en 2015 por la Audiencia Nacional a 12 años de prisión por integración en célula yihadista. El Gharbi cumplía ocho años; fue condenado en el marco de la 'operación Caronte', una gran operación policial que desarticuló en 2015 una red yihadista formada por diez personas que habían planeado atentar en Barcelona. Por último, Abdelghani Zarrouri es un preso común condenado a 23 años por el asesinato de su esposa que se ha radicalizado en la cárcel.

DICEN QUE QUERÍAN ANIMAR A LOS DEMÁS

Los tres sí admitieron ante el juez haber recibido cartas del supuesto 'cabecilla' de la red y haber escrito a otros presos yihadistas, pero no para permanecer en la 'lucha', sino para que no decayera su ánimo durante su estancia en prisión.

Según fuentes de la investigación consultadas por Europa Press, muchos reclusos contestaron a las cartas y acabaron entablando un género epistolar, hasta el punto de que hay 26 investigados por este motivo en 17 cárceles distintas, aunque en algunos casos la respuesta era para desvincularse y marcar distancia.

Otros ignoraron las misivas de Achraf, pero no era su única forma de actuar: cara a cara con otros internos, utilizando a presos comunes como recaderos o aprovechando visitas a terceros, hacían llegar su mensaje. Amedrentaba, según las mismas fuentes, a quienes se negaban a unirse a su causa.

La red contaba incluso con su propio emblema, una alteración del logo del Estado Islámico que introducía en las cartas que enviaba a otros condenados por pertenencia a organización terrorista. Sin embargo, salvo Achraf, los tres sospechosos que han declarado ante Pedraz aseguraron que se trata de un 'logo' que reivindica el Islam, no el grupo terrorista.

Y Mohamed el Gharbi admitió que había hecho una pintada en prisión, pero remarcó que no era una exaltación del Estado Islámico, sino una reivindicación de sus creencias y del Islam en general.

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