MADRID 10 Feb. (EUROPA PRESS) -
El diputado de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, considera conveniente aprovechar el trigésimo aniversario de la intentona golpista del 23-F para organizar un acto en el Congreso con el fin de "recordar el oprobio" y reivindicar la democracia frente al "populismo fascista" que, a su juicio, sigue existiendo en España y "grita mucho".
El presidente del Congreso, José Bono, tiene intención de organizar ese acto institucional reuniendo a los diputados que, como él, estaban en el hemiciclo aquella tarde del 23 de febrero de 1981 en la irrumpieron los guardias civiles encabezados por Antonio Tejero.
Llamazares ha querido dejar claro que su formación respalda la celebración el próximo 23 de febrero de un acto de "repulsa" y de "convicción democrática" en el Congreso, más allá del hecho de que en el mismo puedan estar presentes invitados que le gusten "más o menos".
HAY INVITADOS QUE PUEDEN GUSTAR MÁS O MENOS
Así ha respondido el representante de IU en el Congreso preguntado sobre la posible asistencia a esta ceremonia de Blas Piñar, el histórico líder de la ultraderechista Fuerza Nueva, de quien recordó que, por encima de su ideología, se trata de un diputado "elegido" por los españoles.
Tras apuntar que a dicho acto no se va a invitar "a un tricornio ni a los condenados", el diputado de la federación de izquierda ha subrayado que en los juicios posteriores a la intentona golpista "no se demostró nada de la trama civil". "Y no somos quienes para hacer juicios paralelos", ha zanjado.
YA NO SE HACEN CON PISTOLAS
Dicho esto, Llamazares ha insistido en que IU respalda el acto de "revitalización" de la democracia que, a su juicio, va a organizar el Congreso frente a los intentos de golpe de Estado que, según sus palabras, "ahora ya no se hacen con pistola, sino con insultos, exabruptos y calumnias".
Y es que, según ha lamentado, en la actualidad existe una parte "minoritaria" de la sociedad que "grita mucho" y a la que le gustaría que no hubiera representación democrática y que, cuando la hay, se dedique al "linchamiento" de sus integrantes. Así las cosas, Llamazares cree que "no está mal" poner en valor la democracia frente al "populismo fascista" en pleno linchamiento de la clase política.