22 de febrero de 2020
 

Un mando de Policía cifra en un 23% el absentismo de Mossos el 1-O y cuestiona el poco uso de unidades de orden público

Publicado 12/02/2020 15:12:22CET

Insiste en que la policía autonómica realizó seguimientos a los cuerpos policiales del Estado y obstaculizó la labor de impedir el referéndum

MADRID, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -

El que fuera comisario jefe de la Brigada de Información de la Policía Nacional en Cataluña Manuel Quintela ha asegurado este miércoles ante el tribunal que juzga a la cúpula de los Mossos d'Esquadra durante el proceso independentista que la policía autonómica tuvo un 23 por ciento de "absentismo" durante el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017. Dentro de este porcentaje ha destacado que las unidades de orden público no fueron usadas para impedir la votación, sino para otros cometidos que, a su juicio, no era necesarias.

Así lo ha dicho el comisario que ha declarado como testigo en el juicio que celebra la Audiencia Nacional, donde ha ratificado todos sus informes relacionados con la investigación del 'procés'. A preguntas del fiscal, Quintela ha reiterado que de estas pesquisas descubrieron que los Mossos habían realizado actuaciones de seguimientos a agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, tal y como denunció durante su comparecencia en el Tribunal Supremo en el juicio contra 12 líderes independentistas.

Para incidir en ello, ha recordado incidentes que tuvieron lugar días antes del referéndum en los que agentes de los Mossos siguieron a coches camuflados de la Policía y pidieron la identificación a sus pasajeros, pese a informarles de que también eran policías. "Hubo más incidentes el 1 de octubre", día en el que hubo "271 comunicados" sobre la ubicación de la Policía "tanto de unidades uniformadas como dotaciones de paisano", ha añadido.

El comisario ha explicado también que su equipo examinó alrededor de 8.000 audios, de los cuales se desvelan que algunos mossos quisieron cumplir con las pautas de actuación para impedir la celebración del referéndum y que no tuvieron el apoyo que pedían. Así, ha recalcado que un informe de la policía catalana cifra en un "23 por ciento el absentismo" que los Mossos tuvieron el 1 de octubre, entre vacaciones, permisos y vacaciones, algo que ha sido muy criticado por Quintela, ya que los miembros de la Policía estuvieron "dos meses sin permisos".

En este sentido, ha hecho hincapié en que la Brigada Móvil (Brimo) de Mossos d'Esquadra fue "apartada" de las actuaciones relacionadas con el 1-O, pues, según un informe de la propia policía autonómica que fue incautado por la Policía en una de las cajas que se pretendía quemar en la inicineradora de Sant Adrià del Besòs (Barcelona), se destinó a un par de manifestaciones de "escasa asistencia" y que "previsiblemente no habría gran problemátia" y a un partido de fútbol que se celebró a puerta cerrada y que por tanto "no necesitaba de ninguna unidad de orden público".

Así, Quintela ha recriminado que "en absoluto" se hiciera uso de la Brimo cuando en las pautas de actuación se mencionaba el riesgo de orden público. Ha enfatizado que si los Mossos de verdad "querían dar cumplimiento a la orden judicial era tan sencillo como pedir a la Liga de Fútbol que celebrara el partido el día anterior".

En cuanto al Área Regional de Recursos Operativos (Arro) de la policía catalana, el testigo ha destacado que en el informe incautado se detalla de forma "prolija" todas sus actuaciones, aunque en verdad "todos los requerimientos, envíos de apoyo, fueron negativos" porque los centros electorales estaban cerrados, la Guardia Civil ya habían actuado o les mandaban a otro colegio, ha indicado.

INFORMES INCAUTADOS ANTES DE SER INCINERADOS

El fiscal Miguel Ángel Carballo ha continuado preguntando por estos informes que fueron incautados antes de ser incinerados --cuya causa abierta en un juzgado de Barcelona ha sido archivada--, sobre los que el testigo ha señalado que los Mossos se atribuían actuaciones para impedir el referéndum que no habían tenido lugar, como el cierre de centros electorales que habían sido clausurados "por voluntad propia".

Ha indicado que a su equipo de investigadores les llamó la atención que en la Seu d'Urgell (Lleida) los Mossos levantaran actas del cierre de tres colegios en tan solo cuatro minutos. Según consiguió "averiguar" la Brigada de Información de la Policía en Cataluña, los centros fueron clausurados porque a los organizadores de la votación les había llegado la información de que la Guardia Civil se dirigía hacia allí para intervenir.

Asimismo, durante su declaración, Quintela, al igual que hizo en alto tribunal, ha acusado a los Mossos de obstaculizar la labor de la Policía Nacional y la Guardia Civil y ha relatado un hecho puntual en el que la unidad de Arro "interrumpió" la actuación de los policías que intentaban acceder al interior de un colegio, "retirándolos prácticamente". Ha continuando narrando que uno de estos mossos "cuando consiguió paralizar la actuación, hizo un giro de 180 grados" para dirigirse a los concentrados: "No sólo impidió la actuación sino que parece que se disculpa con los manifestantes".

"SALVAR LA INACCIÓN" ANTE LA JUEZA DEL TSJC

De hecho, ha afirmado que los Mossos tenían unas "consignas" sobre cómo incautar el material electoral, como las urnas, y que muchas de ellas fueron recogidas una vez terminado la actuación, por lo que ha llegado a decir que esto era una forma de "salvar la situación de la inacción" durante el 1-O ante la magistrada del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que había ordenado impedir el reférendum.

Por último, el comisario de Policía también ha hecho hincapié en que los organizadores del referéndum tenían "información muy valiosa" sobre cómo iban a actuar los Mossos durante la jornada de votación ilegal. Así, ha afirmado que la difusión de las pautas de actuación a través de los medios de comunicación contribuyó a que los votantes pudieran planificar con mucha antelación.

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