BARCELONA, 12 May. (EUROPA PRESS) -
El líder de CiU, Artur Mas, reiteró su ofrecimiento al presidente de la Generalitat, Pascual Maragall, para "garantizar la estabilidad" del Ejecutivo catalán hasta el día del referéndum, dispuesto a "ofrecer sentido de país" y "olvidarse de intereses partidistas" por el bien de la aprobación de la reforma estatutaria.
Durante la reunión que mantuvieron ambos líderes en el Palau de la Generalitat tras el anuncio de la salida de ERC del Gobierno, Maragall planteo a Mas "la posibilidad de hacer alguna cosa en los próximos mes a nivel del Parlament de Catalunya", es decir, hasta que finalice el actual periodo de sesiones de la Cámara y antes de las elecciones anticipadas que se celebrarán en otoño, según reveló hoy Artur Mas en rueda de prensa.
"Yo me limité a pedirle que me haga saber, a criterio suyo, qué cosas son las que cree que hemos de hablar de aquí a julio", señaló Mas, asegurando por su parte una "actitud positiva" pero puntualizando que "un Gobierno que se va y que ha fracasado no puede pretender en los últimos meses darle la vuelta a todo".
Aunque se mostró dispuesto a estudiar la lista de cuestiones que Maragall planteará sacar adelante en el Parlament, Mas insistió también en reclamar al Gobierno que tras el 18 de junio, fecha del referéndum del Estatut, y hasta las elecciones "se dediquen a trabajar el día a día para que el próximo Gobierno" que salga de las urnas "tenga el camino claro y limpio para trabajar".
Por su parte, el secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, reclamó que "no se confunda" su convicción en que "existen ciertas cuestiones que sólo las pueden resolver conjuntamente CiU y PSC", por la oposición del resto de fuerzas, como es el caso de "el cuarto cinturón o la ordenación territorial", con las posibilidades que pueda haber "de crear un gobierno de coalición" entre PSC y CiU, como se está especulando en los últimos días.
"CiU no tiene más objetivo que ganarse la confianza de los ciudadanos" de cara a las próximas elecciones autonómicas, "y no la confianza del PSC ni de ningún otro", aseveró, asegurando que los temas que sólo pueden resolverse con acuerdo de las dos grandes fuerzas catalanas "también pueden solventarse con uno en el Gobierno y otro en la oposición".
Así, Duran quiso dejar clara la voluntad de CiU de gobernar en solitario si los resultados de los comicios lo permiten y reclamó que "no vuelva a confundirse de manera intencionada" la necesidad de acuerdo entre PSC y CiU en algunos asuntos con la posibilidad de formar Gobierno juntos. El dirigente nacionalista aseguró que CiU "no le tiene ningún miedo a las elecciones" y espera que se celebren "cuanto antes mejor", remarcando que son los votos los que "nos han hecho la primera fuerza del Parlament" en esta legislatura.