SANTA CRUZ DE TENERIFE 13 Nov. (EP/IP) -
El presidente de la Audiencia de Cuentas de Canarias, Rafael Medina Jáber, defendió hoy el procedimiento realizado por la institución y que dio lugar al informe que detectó presuntas irregularidades en la gestión de fondos públicos como privados cuando Alberto Amorós asumía la jefatura de la Dirección General del Tesoro del Gobierno de Canarias durante el ejercicio 2002.
Medina Jáber dijo que una vez cerrados, la calidad de los trabajos es la opinión de la Audiencia de Cuentas sobre la fiscalización que se practicó, y que en todo momento se ajustaron a los procedimientos previstos, pese a que el diputado de CC, José Miguel González, criticó las formas en cómo se ejecutó la auditoría porque carecía de un plan global, dijo.
Para Rafael Medina Jáber las conclusiones del informe detectan irregularidades en la gestión económica, financiera y contable del sector público durante el ejercicio 2002, por lo que recalcó que esa labor de fiscalización es lo que avala "cualquier opinión" y no las que han salido al margen del procedimiento realizado por la institución que preside en la actualidad.