Un menor integrante del grupo que sembró el pánico en Madrid en 2001 reduce los hechos a un forcejeo que acabó en pelea

Europa Press Nacional
Actualizado: miércoles, 29 marzo 2006 16:49

MADRID 29 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un menor integrante del grupo de jóvenes acusados de "sembrar el pánico" en diciembre de 2001 en las calles de Serrano y Concha Espina al invadir dos establecimientos de comida rápida, golpeando a todas las personas que se cruzaban en su camino, agrediendo sexualmente a varias menores de edad y destrozando el mobiliario urbano, aseguró hoy en el juicio que se sigue en la Audiencia de Madrid que los hechos enjuiciados sólo fueron "un forcejeo que acabó en pelea".

La sección sexta de la Audiencia madrileña juzga desde el lunes a Jesús David B.M., Enrique C.C., Felipe A.D. de U., Isaac F.S. y César A.S. como presuntos autores de delitos de desórdenes públicos, amenazas, agresión sexual, lesiones, daños y resistencia a la autoridad, así como de diversas faltas de malos tratos. El Ministerio Público solicita para ellos penas que oscilan entre los 6 y los 22 años de cárcel.

Según el fiscal sobre las 14.00 horas del 21 de diciembre de 2001 los imputados, "previamente concertados para realizar agresiones indiscriminadas contra las personas y bienes que hallaran a su paso", fueron "sembrando el pánico" en las calles de Serrano y Concha Espina, invadiendo dos establecimientos de comida rápida, golpeando "brutalmente" al gran número de menores que allí se encontraban y agrediendo sexualmente a algunas de ellas.

UN FORCEJEO QUE ACABÓ EN PELEA

En la tercera sesión del juicio a los procesados declaró en calidad de testigo un menor que formaba parte del grupo que protagonizó los incidentes del 21 de diciembre de 2001 y al que la jurisdicción de menores abrió diligencias. Este joven relató en la Sala que el día de los hechos el grupo formado por Jesús David B.M., Enrique C.C., Felipe A. D. de U., Isaac F.S. y César A.S. se dirigió al Burger King de Serrano con la intención de comer.

Manifestó que los procesados no entraron en el local "armando escándalo", no molestaron a ninguna niña ni agredieron a un menor de 14 años. Sin embargo, explicó que en el establecimiento hubo una serie de accidentes que se redujeron a "un forcejeo que acabó en pelea" y que comenzaron cuando Jesús David B.M. se quiso colar en la fila para pedir la comida.

Asimismo, el testigo reconoció que alguno de los imputados portaba navajas de tipo mariposa y añadió que al salir del restaurante de comida rápida Felipe A.D. de U. rompió una cristalera de las instalaciones lanzando una silla contra la misma.

AGRESIONES GRATUITAS

En la jornada de hoy también comparecieron algunas personas que presenciaron los hechos protagonizados presuntamente por los acusados en el recorrido que separa el Burger King de Serrano y el de Concha Espina. Afirmaron que los jóvenes "iban arrasando por la calle", agrediendo a "todo aquel que pasaba por su lado", estampando a una joven contra una cabina, abofeteando a una mujer que tenía a su bebé en brazos y dando "patadas brutales" a un vendedor ambulante hindú.

"Cada chaval pegaba gratuitamente al primero que se cruzaba en su camino y, en el caso de que la víctima le encarara, el resto del grupo le ayudaba en los golpes", aseveró el testigo Jesús G.M., quien apuntó que el día que declaró en comisaría por estos hechos ningún policía le mencionó que los jóvenes pertenecieran a una tribu urbana tipo 'skin heads'.

El juicio continuará mañana en la sección sexta de la Audiencia madrileña con la declaración de testigos de la defensa y con la lectura de las conclusiones finales.

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