Montblanc pidió al líder de Púnica su colección de plumas para exposición

Publicado 30/04/2015 18:30:02CET

El joyero del constructor: "Las cajas de seguridad son pequeñísimas. La mía estaba hasta arriba, no entraba nada más"

MADRID, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -

La firma de artículos de lujo Montblanc pidió al presunto líder de la trama Púnica, el constructor David Marjaliza, su colección de plumas para organizar una exposición en Madrid, según detalló ante el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco el joyero del empresario, Juan José Sánchez Barceló.

En su declaración como imputado en el marco del 'caso Púnica', a la que ha tenido acceso Europa Press, Sánchez Barceló explica que, a requerimiento de la Fundación Montblanc, pidió a la secretaria de Marjaliza, Ana María Ramírez, que cediera una parte de sus piezas para que fueran expuestas en una sala de exposiciones de la calle Ortega y Gasset de Madrid, situada en pleno barrio de Salamanca.

El joyero explicó ante el juez que entre los años 2003 y 2007 las empresas de Marjaliza le compraron, siempre a través de su secretaria y pagando mediante transferencias bancarias, un gran número de plumas de series limitadas y numeradas, entre las que se encontraba una pieza de coleccionista denominada Van Cleef & Arpels que estaba valorada en 700.000 euros.

También le vendió relojes de marcas de lujo como Versace, Rolex o Cartier, una pulsera para su mujer y un anillo. En 2008, con el inicio de la crisis económica y el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, las adquisiciones de Marjaliza "empezaron a decaer infinitamente", según detalla el joyero. "Ahí sólo coge las básicas de 1.000 o 2.000 euros", afirma.

BILLETES DE 500 EUROS

El joyero, que acabó su interrogatorio llorando y pidiendo que le desbloqueen las cuentas corrientes, también explicó a preguntas de la fiscal Anticorrupción Teresa Gálvez por qué guardaba en una caja de seguridad 295.500 euros en billetes de 500.

"¿Qué iba a hacer usted con eso? ¿Iba usted a facilitarle al grupo del señor Marjaliza, a la señora Ramírez, una remesa de dinero en efectivo? ¿Era usted como su banco?", le cuestiona la representante del Ministerio Público. "¡Señoría, las cajas de seguridad son pequeñísimas, sus compañeros que estuvieron en la apertura abrieron la caja y estaba hasta arriba, no entraba nada más!", afirma el imputado.

Al ser preguntado por qué no tenía este dinero en una cuenta corriente explica que cuando compró una joyería en Ciudad Real tuvo "un problemita" con Hacienda, en referencia a que tuvo que pagar más de 60.000 euros de impuestos que no había abonado el vendedor. "Me encontré pagando la seguridad social y el IVA de un señor que no conocía. ¡Mientras que la ley no me obligue, no volveré a tener un duro en una cuenta corriente!", aseguró.

NO SE PREGUNTÓ DE DÓNDE LO SACABA

Sánchez Barceló aseguró que nunca se preguntó de dónde sacaba el dinero el constructor, ya que se limitaba a "hacer su labor comercial". En este punto, Velasco le preguntó si tenía "muchos clientes" como Marjaliza. "Por suerte o por desgracia, ya no sé qué decir estando aquí, no", contestó el joyero.

En este contexto, el magistrado instructor amonestó al compareciente por su falta de curiosidad. "Cuando es un cliente serial uno se tiene que preguntar más que cuando es algo puntual. Alguien puede hacer un esfuerzo en una boda o una comunión pero un cliente serial...", afirmó el juez.

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