BARCELONA, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -
José Montilla Aguilera asumió el cargo como 128 presidente de la Generalitat presentándose como el "más humilde de los servidores del pueblo de Cataluña". En un breve discurso, Montilla se escudó en palabras de Salvador Espriu escritas en su 'Pell de Brau' para manifestar sus sentimientos "más íntimos" en el momento de asumir la presidencia.
"Si te llaman a guiar un breve momento del milenario paso de las generaciones aparta el oro, el sueño y el nombre (...) Sin la ayuda de ningún consuelo. No esperes nunca dejar recuerdo porque sólo eres el más humilde de los servidores. El desvalido y el que sufre, serán para siempre tus únicos señores. Excepto Dios, que te ha puesto bajo los pies de todos".
Tras el discurso de Montilla, una cerrada ovación del medio millar de invitados, a excepción de la cúpula de CiU, con Artur Mas, al frente, que abandonaron el Palau los primeros tras la toma de posesión, seguidos de Jordi Pujol.
El Cor de Cambra del Palau de la Musica Catalana fue el encargado de interpretar 'Els Segadors' antes de que el nuevo presidente de la Generalitat, José Montilla, el ex presidente, Pasqual Maragall, el presidente del Parlament, Ernest Benach, y el representante del Gobierno central, el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, protagonizaran el brindis en el Pati dels Tarongers.
Las primeras palabras de Montilla tras prometer el cargo fueron de agradecimiento para su familia y para Maragall, de quien destacó "todo lo aportado a Cataluña, su generosidad humana y política, por su visión de futuro y el alto sentido de país demostrado".
También hubo reconocimiento para los socios del tripartito y para los ciudadanos que le dieron su confianza en las elecciones del 1 de noviembre. Como presidente, también reiteró que mantendrá la "mano tendida" para abordar las cuestiones clave del país y aseguró que "contaré con todo el mundo, con las fuerzas políticas y, especialmente, con la sociedad civil catalana".
Montilla garantizó una acción de gobierno "eficiente", que tenga como objetivo "crear complicidades sociales, económicas y culturales necesarias" para desarrollar Cataluña como "sociedad moderna, libre, culta, solidaria, equilibrada, desarrollada económicamente y respetuosa con el medio ambiente".
Según Montilla, "eso es lo que la sociedad catalana espera de nosotros y tiene todo el derecho a exigir de sus gobernantes". Así, señaló que "es una responsabilidad que no asumiré solo", sino que lo hará con "un grupo de hombres y mujeres que están dispuestos a dedicar la mejor parte de su vida a Cataluña y han confiado en mí". "Es un privilegio y un capital humano intelectual y político poder liderar este equipo ppara el progreso. Un equipo de primera para ganar el futuro", apostilló.
En esta línea, se manifestó "convencido" de que "con nuestro trabajo avanzaremos en la construcción de una Cataluña que, además de sentirse orgullosa del pasado, afronte esperanzada el futuro". Una Cataluña, dijo, "comprometida con la solidaridad y la igualdad" y con un gobierno que "trabaje para las personas que más dificultad tienen puedan conseguir y mantener su plena autonomía", como una de las prioridades. Además de estimular a los emprendedores y apostar por un desarollo económico con equilibrio territorial y sostenible.
"Asumo esta responsabilidad con la conciencia de ser el depositario de un legado al servicio del pueblo de Cataluña", dijo Montilla. "Reconozco el profundo sentido histórico de la autoridad institucional que me ha sido conferida. Asumo la responsabilidad con el convencimiento de que mis acciones y actitudes y las de mi gobierno irán encaminadas a convertir esta autoridad institucional en liderazgo del país. Estoy convencido de que si el gobierno de Cataluña trabaja duro y con confirmeza, si decide con autoridad democrática, confía en el enorme potencial de la sociedad catalana dándole protagonismo, si se compromete a rendir cuentas con transparencia, si hace todo esto, que lo hará, conseguirá los objetivos programáticos expuestos en la investidura", concluyó.
A juicio de Montilla, "cumpliendo estos compromisos estoy seguro que crearemos el clima de confianza política social y cívica que necesita cualqueir pais para afrontar nuevos retos desde la confianza en sus posibilidades". Añadió que las señas de identidad de su gobierno serán "pensar ordenadamente, actar racionalmente y atender cálidamente" y se declaró seguro de que "siguiendo esta línea de actuación lograremos la confianza de los catalanes".
El final de su discurso lo utilizó para manifestar sus sentimientos al tomar el cargo y echó mano de los citados versos de Espriu: "Si te llaman a guiar un breve momento del milenario paso de las generaciones, aparta el oro, el sueño y el nombre. También la arrogancia, vacía las palabras, la verguenza del vientre y los honores. Impondrás la verdad hasta la muerte. Sin la ayuda de ningún consuelo. No esperes nunca dejar recuerdo, porque sólo eres el más humilde de los servidores. El desvalido y el que sufre para siempre son tus únicos señores. Excepto Dios, que te ha puesto bajo los pies de todos". Montilla añadió: "así es como afronto la responsabilidad que desde este mismo momento asumo: como el más humilde de los servidores del pueblo de Cataluña".