GIJÓN, 25 Abr. (EUROPA PRESS) -
La mujer, Sonia Reinaldo, asesinada en la zona de Cenero de Gijón el 1 de junio de 2003, había denunciado el 9 de octubre 2002 en la Comisaría de Policía de Gijón haber sufrido dos puñaladas por parte de su pareja sentimental en el año 2001 "que nunca denunció". La mujer ingresó en el hospital de Cabueñes el 22 de febrero de 2001 con herida de arma blanca que inicialmente achacó a una "auto lesión".
El juicio sobre el crimen de Sonia Reinaldo quedó hoy visto para sentencia en la Sección Octava de la Audiencia Provincial, con sede en Gijón, después de los informes de las partes y de la última palabra del acusado en la que insistió en su inocencia. Por su parte, el Ministerio Fiscal y las acusaciones particulares del padre y de la madre de la víctima pidieron una prórroga de prisión provisional, comunicada y sin fianza para el acusado, Javier M. A., "debido a su peligrosidad social, su caracter violento y por riesgo evidente de fuga".
En la sesión de hoy declaró el secretario de la Guardia Civil que manifestó que la mujer que alquilaba la habitación en la que vivía la pareja había señalado en su declaración inicial que "ambos tenían habitualmente trifulcas entre ellos con voces y golpes". Por su parte, la doctora de la Seguridad Social a la que acudía el presunto asesino negó que Javier M. A. "tuviera un informe actual de un psiquiatra" que demostrase que padeciese alguna enfermedad mental.
Respecto a las conclusiones finales, el ministerio público solicita para el acusado una pena de 23 años de prisión al entender que existe un delito de asesinato por el que pide 20 años de cárcel y tres años más por un delito de maltrato continuado. Por su parte, las dos acusaciones particulares solicitan la pena de arresto de 22 años y seis meses al entender que existe un delito de asesinato con las agravantes de alevosía, abuso de confianza, de superioridad y de parentesco.
Por otro lado, la defensa del acusado, ejercida por Sergio Herrero, pidió al tribunal la libre absolución de su cliente al sostener que su cliente "nunca agredió y causó la muerte a Sonia Reinaldo". Además sostuvo que su defendido padece un "cúmulo de patologías" que merman sus capacidades físicas y volitivas.
Durante los informes, la fiscalía sostuvo que los hechos "acreditan plenamente" que el acusado asesinó a su ex pareja ya que además destacó que durante la declaración del imputado "hubo varias contradicciones". La fiscal señaló que el cadáver de la mujer se encontró "casualmente" en un lugar cercano a una finca del hermano del acusado envuelto en una sábana que "también casualmente" falta de en el domicilio de ambos "en la que fue asesinada". "Prueba de ello es la sangre que había en las paredes", añadió.
Las acusaciones particulares defendieron también la petición de un fallo condenatorio para Javier M. A. y mantuvieron que Sonia Reinaldo venía siendo maltratada por su compañero sentimental "hasta el día en que la mató".
por su parte, Sergio herrero defendió la inocencia del acusado al basarse "en hechos objetivos" y desechar "murmuraciones". Señaló que la víctima fue "muy desgraciada" debido a que era politoxicómana y prostituta, lo que la llevó a sufrir agresiones físicas en muchos momentos por varias personas. Por ello, el letrado sostuvo que "fueron otras personas" las que dieron muerte a la mujer y no su cliente. "hay una falta de concreción sobre lo ocurrido", apuntó Herrero.