MADRID, 17 Jul. (EUROPA PRESS) -
El exdirigente de Vox Javier Ortega Smith ha comunicado este viernes su salida del grupo parlamentario de Vox en el Congreso, y ha arremetido contra el liderazgo de Santiago Abascal al frente de la formación. "Vox está secuestrado por su cúpula, una cúpula que ha traicionado sus valores e ideas", dice.
Ortega Smith ha difundido a través de su cuenta en la red social X una carta que ha dirigido a Abascal, su otrora amigo y compañero y escrita sobre la base que el líder de Vox dirigió a Mariano Rajoy cuando engrosaba las filas 'populares'. En ella, informa de su decisión de abandonar el grupo parlamentario, después de haber sido relevado de su cargo como portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, degradado de sus funciones parlamentarias y, finalmente, expulsado de Vox.
En la misiva, el exdirigente de Vox declara que la decisión de dejar el grupo parlamentario en el Congreso ha sido "una de las más duras" de su vida, y ha hecho hincapié en la "tristeza" que le produce marcharse del grupo "que ayudó a fundar", aunque se va "con la conciencia tranquila". Sin embargo, asegura que ha meditado su decisión largamente. "Acumulo meses de fulminantes e injustificados ceses, e incluso años, desde mi cese en octubre de 2022 como secretario general", lamenta.
Ortega Smith dice a Abascal que "siempre" se sentirá "vinculado emocionalmente" a las personas que conforman Vox y que, por ello, "archiva con cariño y respeto" su carné de afiliado número 6 del partido. Pero, a renglón seguido, asegura que "hubo un tiempo en el que Vox fue una herramienta extraordinaria en favor" de los españoles, y sugiere que ese tiempo ha pasado. Asimismo, indica que "no se reconoce" en la dirección del grupo de Abascal.
MUCHOS MÁS SE IRÁN DE VOX
Dice que fuera ya del grupo parlamentario se siente "más cerca" de los afiliados de Vox y sus principios fundacionales y ha rechazado "hablar mal de gente con la que fundó algo que mereció la pena". En ese punto, traslada a Abascal que está "seguro" de que, igual que otros muchos han abandonado Vox, sin dar nombres, se irán "muchos otros en el futuro próximo, motivados a partes iguales" por sus "decisiones e indecisiones como líder del partido".
"Me voy, presidente, con un sentimiento de desgarro interior", insiste, pero, a diferencia de los que permanecen en Vox, afiliados y votantes, asegura que ha llegado a la conclusión "definitiva" de que "no hay ninguna posibilidad de cambiar las cosas desde dentro" y de que Vox "está secuestrado por la inamovible cúpula dirigente" a la que Abascal representa, "cúpula que ha traicionado" sus valores e ideas.
Además, indica que la Ejecutiva del partido lo ha "acartonado" y ha arremetido contra la, a su juicio, falta de democracia interna de Vox. "Congresos extraordinarios que no habéis querido convocar, las asambleas siempre bien controladas y la implacable maquinaria del partido convirtiéndonos en disidentes cuando los verdaderos disidentes sois vosotros", añade. "Hasta aquí hemos llegado, presidente", remata.
EL FUTURO DE ORTEGA SMITH
En cualquier caso, avanza que no se dará de baja como afiliado de Vox. "No rompo un carné, no reniego de mi pasado, pues todo mereció la pena, siempre cumplí con mi deber y no pienso que todo el esfuerzo fue baldío", dice.
Ahora, Ortega Smith tendrá que adscribirse al heterogéneo Grupo Mixto, donde convivirá con los cuatro diputados de Podemos y los representantes de BNG, CC, UPN y Compromís. Es ahí donde acaban los partidos que no suman cinco diputados o aquellas señorías que se quedan sin partido, como es el caso de Ortega Smith. Con esta decisión, los de Santiago Abascal pasarán a tener 32 diputados.
También ha pasado a ser concejal no adscrito en el Ayuntamiento de Madrid, después de que un juez rechazara las cautelares que solicitó el edil al interponer una demanda contra Vox por su expulsión.
Sin embargo, la previsión de los integrantes del Grupo Mixto es tratarle como en su día al exministro socialista José Luis Ábalos, a quien no cedieron tiempos de intervención ni cupo para la presentación de iniciativas ni le dieron hueco en las comisiones parlamentarias.
En todo caso, la decisión sobre el trato que darán a Ortega Smith tendrá que ser consensuada y la mayoría del Mixto ya avanza su intención de tomar como referente el precedente de Ábalos, que también fue expulsado del Grupo Socialista, y no el de la última diputada que recaló en el Mixto, la representante de Compromís Àgueda Micó, quien abandonó voluntariamente el grupo de Sumar en julio del año pasado.
ÁBALOS VS MICÓ
Actualmente este grupo está compuesto por ocho miembros de cinco partidos: cuatro son de Podemos, mientras que el Bloque Nacionalista Galego (BNG), Coalición Canaria (CC), Unión del Pueblo Navarro (UPN) y Compromís cuentan con uno cada uno.
Cuando Micó arribó al Mixto, sus compañeros la trataron como una miembro de pleno derecho, reorganizaron sus portavocías de comisión, le abrieron el cupo para registrar iniciativas y entró en el reparto de tiempos de intervención de los Plenos, incluidos los debates con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Por contra, nada de eso se hizo en febrero de 2024 tras el desembarco de Ábalos. El exministro investigado por dos casos de corrupción no podía tomar la palabra en las sesiones plenarias, sólo podía registrar preguntas escritas --un derecho individual inalienable de los diputados--, y únicamente entró en la Comisión de Peticiones, un órgano que se reúne a puerta cerrada y en el que rara vez se vota.
Ábalos recibió el mismo trato que se había dado en la anterior legislatura a Pablo Cambronero, que recaló en el Mixto tras abandonar el grupo parlamentario de Ciudadanos, el partido por el que había concurrido a las elecciones. Por eso los integrantes del Mixto le equipararon a un diputado no adscrito, figura que sí existe en corporaciones locales y autonómicas, pero que el Congreso no tiene regulada.
SUBVENCIÓN MENSUAL Y CONTRATACIÓN DE UN ASISTENTE
Este conglomerado parlamentario, como el resto de grupos, recibe una subvención mensual de 30.346,72 euros, a repartir entre sus miembros, y además se le otorga una subvención variable en función del número de diputados a razón de 1.746,16 euros mensuales por escaño.
Así las cosas, ahora esos casi 1.750 euros individuales se asignarán al nuevo integrante del Mixto, pero, al tratarse de una subvención finalista, sólo servirá para cubrir gastos de su actividad parlamentaria, como pudiera ser contratar un asistente.
Al pasar de Vox al Mixto, Ortega Smith seguirá percibiendo prácticamente lo mismo que cobraba actualmente, después de el grupo de Abascal le despojara de todas las portavocías que había tenido esta legislatura: la asignación constitucional básica de 3.366,99 euros más la indemnización de 1.032,38 euros que se abona a los electos por Madrid para sufragar su actividad parlamentaria.
Este cambio de grupo parlamentario irá acompañado de una reubicación en el Congreso. Si ya en la última etapa, el otrora 'número dos' de Vox en el Congreso fue destinado a la zona del 'gallinero' , ahora deberá sentarse en la misma zona donde lo hacen sus nuevos 'compañeros' de grupo, esto es, en el 'gallinero' pero del 'quesito' de la izquierda del hemiciclo.