La osezna asturiana que atiende el parque de Cabárceno ya puede salir a la calle

Publicado: viernes, 11 julio 2008 12:55


SANTANDER, 11 Jul. (EUROPA PRESS) -

Después de diez días en el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, bajo la experta vigilancia del equipo veterinario, la osezna asturiana aquejada de un traumatismo craneal ya sale a la calle. La decisión era tomada en el día de ayer por los veterinarios cántabros debido a la buena evolución observada en el animal, que ha sido "mejor de lo esperado". Se trata de un paso más en el tratamiento veterinario que está recibiendo.

El equipo veterinario, comandado por Santiago Borragán, considera que la osezna se encuentra lo suficientemente recuperada como para salir al exterior y disfrutar del buen tiempo y de la luz solar, que favorecen su crecimiento y el fortalecimiento de su masa ósea.

En estos momentos y según la valoración emitida desde Cabárceno, la osezna prácticamente no tiene problemas de equilibrio, pudiendo ponerse en pie sobre las patas traseras. No obstante, su lado derecho está peor que el izquierdo, ya que presenta una ligera cojera en la pata derecha y agarra peor también con la mano diestra.

La osezna ha recuperado también la visión porque, a su llegada, no veía. Asimismo, el animal presentaba dismetrías, es decir, descoordinación de movimientos que ahora no comete. Tiene buen apetito y ha engordado, desde su llegada a Cabárceno, cerca de un kilo.

Ésta es la primera ocasión en la que el equipo veterinario atiende un caso similar, el de un osezno salvaje con traumatismo craneal, por lo que está muy satisfecho de los avances conseguidos. El equipo veterinario y las instalaciones son, según el propio Parque, parte del éxito.

La osezna llegó al Parque de la Naturaleza de Cabárceno el pasado día 1 de julio, a las 10,45 horas, aquejada por un traumatismo craneal, después de que el director de Biodiversidad y Paisaje del Principado, José Félix García Gaona, cursara la petición a la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria, que es quien gestiona el Parque, y a la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Biodiversidad.

La osezna fue, desde el primer momento, aislada de ruidos y luz, en un habitáculo con una temperatura adecuada. Su alimentación consiste en comida especial para carnívoros, y abundante fruta y verdura fresca.