Actualizado 04/12/2015 17:38 CET

Pernando Barrena dice que Rubalcaba pidió tener "vía de comunicación directa" con él

Pernando Barrena
EUROPA PRESS

Asegura que las 110 ruedas de prensa que ofreció con Batasuna ilegalizada fueron "a título personal"

   MADRID, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -  

   El histórico miembro de Batasuna Pernando Barrena ha asegurado este viernes ante el tribunal de la Audiencia Nacional que le juzga junto a otras 34 personas por integración en organización terrorista, que el exministro del Interior socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, pidió mantener con él "una vía de comunicación directa" durante la tregua de ETA de 2006.

    Según ha explicado, el exministro del PSOE le trasmitió, por medio de un miembro del gabinete de la Delegación del Gobierno en Navarra, su interés en abrir una línea directa que sirviera para "abordar temas de urgencia o que necesitaran de soluciones inmediatas", relacionados específicamente "con necesidades del Ministerio de Interior".

   A lo largo de una extensa declaración de más de una hora y media, el dirigente de Batasuna se ha referido en distintas ocasiones al PSOE y a los contactos que la formación ilegalizada mantenía con los socialistas y que se extendieron durante prácticamente ocho años, entre 2001 y 2009.

    "Manteníamos una comunicación política con los socialistas que se extendió durante muchos años ante la expectativa de que llegaran al Gobierno en Madrid".

   Ha asegurado que estos contactos llegaron a organizarse incluso con el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aunque los interlocutores más habituales eran los socialistas vascos Patxi López y Rodolfo Ares.

    Fruto de esa comunicación permanente fue el mensaje recibido en marzo de 2006 y transmitido por "personas del PSOE" vinculadas con el Ejecutivo. El Gobierno trasladaba su compromiso de "permitir" la actividad política de la izquierda abertzale sin restricciones. Poco después ETA decretó el inicio de la tregua: "si sumabas dos más dos era lógico pensar que era una contrapartida".

   La tregua acaba en diciembre de 2006, con el atentado de la T-4. Según Barrena, las negociaciones continuaron varios meses más hasta que, en mayo de 2007, el propio Rubalcaba les anunció en fracaso de las conversaciones. "Nos dijo que la izquierda abertzale iba a pagar aquello con la detención de más de 200 militantes de la izquierda abertzale", ha precisado.

"A TÍTULO PERSONAL"

    Barrena, que ha declarado durante casi dos horas y ha respondido únicamente a las preguntas de su abogado Iñigo Iruín, ha defendido que, en los 110 actos públicos y ruedas de prensa que ofreció entre 2005 y 2007, con Batasuna ilegalizada, no actuaba en representación del partido sino que hablaba "a título personal" y en ejercicio de su libertad de expresión.

   Ha asegurado que le "sorprende" que se le haya imputado por llevar a cabo esta labor y ha explicado que la suspensión de actividades de la formación, decretada por tres años por el juez Baltasar Garzón en agosto de 2002 no fue renovada cuando transcurrió ese plazo por lo que entendieron "que había llegado el momento de hacer un proceso de debate político" en el marco de la izquierda abertzale.

    El dirigente de Batasuna ha explicado que eran los medios de comunicación los que solían "identificarle o vincularle" con el partido ilegalizado ya que había pertenecido a él en el pasado.  "Siempre he sido una perrsona identificada con los postulados de la izquierda abertzale y hablaba a título particular", ha reiterado en varias ocasiones.

    Respondiendo a las preguntas de Iruin, Barrena ha realizado un exhaustivo repaso histórico desde la suspensión decretada por Garzón en 2002 y hasta su detención en Segura (Guipúzcoa) en octubre de 2007.

    Ha precisado que entró a formar parte de Mesa Nacional desde su creación y que, tras la definitiva ilegalización dictada por el Supremo en 2003 este órgano dejó de existir y de funciones y sus componentes pasaron a desarrollar su actividad en representación propia aunque tenían "dificultades muy grandes".

   La marca Batasuna fue descartada totalmente cuando Garzón renovó la suspensión de actividades, en enero de 2006. "Pensamos que no era ya una marca de futuro, hasta entonces pensábamos que había una posibilidad de relegalización de la marca", ha agregado.

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