Miguel Urbán en la reunión de la iniciativa Rumbo 2020 de Podemos
EUROPA PRESS
Actualizado: lunes, 30 octubre 2017 18:08

El líder de Podemos se apoyó en este sector para derrotar a Errejón en Madrid y sacar adelante parte de sus postulados en Vistalegre

MADRID, 30 Oct. (EUROPA PRESS) -

El futuro de la corriente anticapitalista dentro de Podemos está en duda, después de que la dirección estatal del partido les haya desautorizado por haber reconocido la "nueva república catalana"; una posición que, según el equipo de Pablo Iglesias, sitúa "políticamente fuera" de Podemos a un sector que cuenta con el apoyo del 13,11% de la militancia y que controla las direcciones autonómicas 'moradas' de Andalucía, Cataluña y La Rioja, y parte de la madrileña.

El considerado ala más radical del partido, liderada por el eurodiputado Miguel Urbán y la líder andaluza Teresa Rodríguez, ha jugado un papel clave en Podemos desde el surgimiento del partido morado en enero de 2014. Fueron los anticapitalistas, constituidos entonces como un partido político, los que aportaron gran parte de la fuerza militante al nuevo proyecto impulsado por el todavía profesor universitario Pablo Iglesias, cuando Podemos aún no contaba con ningún tipo de estructura ni recursos.

Su peso en las bases de la formación a nivel estatal se ha mantenido desde entonces en torno al 10%, aunque en algunas regiones, como Andalucía, Cataluña y La Rioja, han conseguido hacerse con el control de las direcciones autonómicas, además de la Comunidad de Madrid, donde comparten liderazgo con la corriente afín a Iglesias.

POSTURA "POLÍTICAMENTE FUERA DE PODEMOS"

Ahora, el Consejo Ciudadano estatal de Podemos --el máximo órgano de dirección entre asambleas-- ha desautorizado a esta corriente, y el secretario general, Pablo Iglesias, la ha situado "políticamente fuera" del partido por su posicionamiento en Cataluña, después de que "saludaran" la "nueva república catalana" con un comunicado este domingo.

De hecho, algunos de los principales referentes de esta corriente, como la líder en Andalucía, Teresa Rodríguez, o el alcalde de Cádiz, José María González 'Kichi', y dirigentes próximos al sector, como la portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid, Lorena Ruiz-Huerta, se han desmarcado del comunicado.

También se ha desvinculado el secretario general de Podem, Albano Dante Fachin, a pesar de haber sido de igual forma desautorizado por la dirección estatal, no ya por el comunicado, sino por sus últimos guiños al independentismo; un comportamiento que ha llevado a Iglesias a tomar las riendas de la organización en Cataluña y convocar desde Madrid una consulta para que los inscritos catalanes decidan cómo quieren concurrir en las elecciones autonómicas del 21 de diciembre.

MATIZAN SU POSTURA PERO NO RECULAN

Ante la fuga de apoyos y los duros reproches de la dirección, que todavía no se han traducido en decisiones orgánicas, el sector anticapitalista ha tratado de rebajar el alcance de su comunicado. "Ante interpretaciones interesadas. No reconocemos ni dejamos de reconocer. Estamos contra el 155 y por el derecho a decidir de Cataluña", aseguraba ayer esta corriente en un mensaje publicado a través de su cuenta en Twitter.

En esta línea, fuentes del sector consultadas por Europa Press explican que el polémico comunicado "pretendía ser un apoyo al derecho a decidir y en contra del 155", entendiendo que su organización "no es el sujeto que tiene que reconocer ninguna república".

No obstante, otro de los principales referentes de esta corriente, el dirigente de Podemos y portavoz en el Parlamento Europeo, Miguel Urbán, ha evitado este lunes dar explicaciones en público tanto al llegar como al salir de la reunión en la que ha participado con Iglesias y el resto de la Ejecutiva de Podemos para hablar del proyecto de la formación para una "España plurinacional".

Precisamente ha sido antes de esa reunión cuando Iglesias ha manifestado, en declaraciones a los medios, que posicionamientos como el de los anticapitalistas ante la independencia de Cataluña no caben en Podemos, aunque no ha querido ir más allá sobre las posibles consecuencias de esta postura.

CRÍTICOS DESDE LOS INICIOS DE PODEMOS

No es la primera vez que los anticapitalistas se desmarcan de la línea oficial del partido. Ya en la Asamblea de Vistalegre de otoño de 2014, en la que Podemos se constituyó oficialmente como partido, se convirtieron en el principal sector crítico, al presentar su propio proyecto y competir contra el de Iglesias.

Y después de Vistalegre, la nueva dirección, en la que los anticapitalistas no consiguieron integrarse, obligó a este sector a disolverse como partido y transformarse en un "movimiento" con forma de asociación si querían seguir formando parte de Podemos y poder aspirar a entrar en órganos de dirección. Así, dejaron de llamarse 'Izquierda Anticapitalista' --nombre que adoptaron cuando se escindieron de IU-- para rebautizarse como 'Anticapitalistas'.

El alejamiento político entre Iglesias y su ya ex número dos, Íñigo Errejón, y el acercamiento del líder hacia tesis más radicales llevó a los anticapitalistas a aliarse con los llamados 'pablistas' en la Asamblea que renovó la dirección en la Comunidad de Madrid, lo que permitió a ambos sectores imponerse a los 'errejonistas'.

En la Asamblea de Vistalegre 2 de febrero de este año, Anticapitalistas y 'pablistas' consiguieron pactar algunos documentos, aunque los de Urbán presentaron su propia lista a la dirección, cosechando un 13,11% de los votos.

Fue entonces cuando esta corriente consiguió tener presencia por primera vez en tres años en la dirección estatal aunque, a causa del sistema de votación que favorecía las listas mayoritarias, sus votos solo se tradujeron en dos asientos: el propio Urbán, que es miembro de la Ejecutiva estatal como secretario de Europa, y la diputada en la Asamblea de Madrid, Beatriz Gimeno.

Si Vistalegre 2 sirvió para acercar 'pablistas' y anticapitalistas, la crisis catalana ha vuelto a enfrentar a los de Urbán con las tesis oficiales. No obstante, en esta ocasión, la reacción de la dirección al desmarque anticapitalista ha ido más lejos que nunca, al asegurar Iglesias que sus planteamientos no caben en Podemos.

No obstante, el líder del partido morado no ha querido adelantar acontecimientos. En este sentido, ha dado a entender que cualquier tipo de decisión sobre los anticapitalistas, que vaya más allá del serio aviso que ha lanzado este lunes, la tendrán que estudiar los órganos de dirección. De este modo, su futuro sigue en el aire.

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