PNV confía que en próximas semanas puedan darse pasos decisivos hacia la paz pero pide a PSOE que deje de dar "bandazos"

Urkullu emplaza a "no politizar la Justicia" y asegura que ETA, el Gobierno y Batasuna tienen que perder "el miedo al vértigo"

Europa Press Nacional
Actualizado: jueves, 9 febrero 2006 14:21

BILBAO, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -

El portavoz del EBB del PNV, Iñigo Urkullu, expresó hoy su confianza en que, en las próximas semanas, puedan darse "pasos decisivos" en favor de la paz, pero pidió al PSOE que deje de dar "bandazos" respecto a la pacificación. En relación a la polémica suscitada por la acumulación de penas de presos de ETA, dijo que la "politización" de la Justicia no es el camino para alcanzar la convivencia y agregó que ETA, el Gobierno central y Batasuna deben de perder "el miedo al vértigo".

En una comparecencia ante los medios de comunicación en Sabin Etxea en Bilbao, el dirigente jeltzale recordó las ansias de paz de la sociedad, la resolución del Congreso y la Declaración de Anoeta y dijo compartir la "esperanza de paz" que existe en la sociedad vasca "y, al mismo tiempo, la exigencia en que esta situación no admite más dilaciones, asumiendo nuestra responsabilidad en un proceso en el que las diferentes sensibilidades de nuestro país necesitamos ponernos de acuerdo".

Urkullu dijo que su partido apoyará cualquier acuerdo que, en materia de pacificación, se dé entre ETA y el Estado y aseguró que PNV trabajará con "absoluta lealtad, teniendo como base el documento que presentamos a finales del año pasado, y que es, de momento, nuestra única y clara hoja de ruta en el proceso de pacificación y de normalización política".

"Confiamos que en las próximas semanas puedan darse pasos decisivos en favor de la paz en Euskadi y que los insistentes indicios, rumores y declaraciones públicas y privadas tanto de cualificados dirigentes de Batasuna como del Partido Socialista y del propio Presidente del Gobierno, sean, como toda esta sociedad así lo está entendiendo y sobre todo, así lo espera, el reflejo de esta nueva situación y no de una simple estrategia coyuntural", manifestó.

Sin embargo, indicó que no son aceptables los "juegos" de los socialistas "de decir una cosa hoy y mañana otra diferente en función de la presión del PP" y agregó que "31 meses sin atentados mortales nos hacen, cada día, ver el mañana con más esperanza que ayer, pero con cautela por el silencio ante las amenazas a cargos públicos y la extorsión a empresarios".

SIN BANDAZOS

Asimismo, exigió al PSOE, al Gobierno central y, en concreto, a Rodríguez Zapatero a que dejen de "dar bandazos" respecto a la pacificación y la normalización y criticó las diferentes actitudes que están manteniendo los representantes socialistas respecto a la acumulación de penas de presos de ETA.

"No es posible escuchar ayer determinadas manifestaciones por parte de PSE en relación a que las decisiones de los fiscales del Supremo se ajustan a la ley y hoy estar escuchando al mismo tiempo voces de ministros planteando la construcción de nuevas imputaciones", aseveró.

Según Urkullu, existe una Justicia y una legislación "que es la misma ayer y hoy y no entendemos cómo si no existían pruebas anteayer, puedan existir hoy o mañana" y denunció que éste "es el juego del PSOE que da la impresión de que no cae en la cuenta de que en el Estado hay más partidos que el PP por mucha presión que ejerza y también toda una sociedad que, con sus matizaciones, se mostrará generosa si PSOE apuesta por los pasos decididos en pro de la pacificación".

Por ello, consideró que no son coherentes las palabras del jefe del Ejecutivo socialista refiriéndose a tiempos nuevos "y al mismo tiempo, estar tratando en función de la presión del PP, de la que buena culpa tiene la política que el PSOE siguió en el pasado, para dar entender que el tema del terrorismo sigue siendo una cuestión sujeta a réditos electorales".

"MIEDO AL VERTIGO

Para el portavoz del EBB, la "oportunidad" actual no debe perderse y denunció la postura de la izquierda abertzale al asegurar que ésta es "una cuestión que dé el fruto que dé no puede entenderse como un fracaso porque es una experiencia más". "PNV --dijo-- quiere trascender de ese concepto de que sea una experiencia más porque es una exigencia de la sociedad acabar con la violencia".

Para Urkullu, ETA, en primer lugar, el Gobierno socialista y Batasuna deben perder el "miedo al vértigo" y agregó que Batasuna "sabe que más allá de lo que ETA pueda hacer, también tiene que hacer" porque "es necesario que se implique en superar todos los obstáculos sin excepción, el respeto a los derechos humanos sin excepción, abandonar ese camino de la crítica política fácil, abandonar la presión que se ejerce sobre los cargos públicos municipales y manifestarse en la presión a la que se ve sometida la clase empresarial".

El portavoz jeltzale recordó la polémica suscitada respecto a la acumulación de las penas de presos de ETA y dijo que la política "puede hacer mucho por la paz", por lo que emplazó a no politizar la justicia "para impedir pasos en orden a alcanzar la normalización y la convivencia".

"No es, desde luego, el camino la politización de la justicia en función de las presiones del PP entendiendo el terrorismo como una cuestión que renta electoralmente", manifestó.

REUNION UGT-LAB

Preguntado por la reunión mantenida entre UGT y LAB, dijo ver todo diálogo como positivo pero trasladó su sorpresa de que PNV se vea "cuestionado" tanto por los socialistas como por Batasuna cuando practica el diálogo.

En este punto, dijo desconocer si la entrevista entre los representantes de ambos sindicatos fue para hablar de cuestiones sindicales o no pero destacó la importancia de que "tejan redes de diálogo, como PNV lo intenta desde el segundo semestre del año pasado".

COMPROMISO DE PNV

Asimismo, recordó que la formación jeltzale, en su iniciativa de pacificación, propone "no imponer un acuerdo de menor aceptación que los actualmente vigentes, y no impedir un acuerdo de mayor aceptación que los actualmente vigentes, todo ello en un foro o mesa de negociación política sin exclusiones y en ausencia de violencia o tutela alguna".

Según dijo, el nuevo proyecto debe pasar por un acuerdo amplio en Euskadi, "que consiga un apoyo igual o superior al que tuvo el Estatuto de Gernika en 1979, que fue un 54% del censo" y añadió que la formación jeltzale se compromete a "avanzar hacia un futuro que va a ser inmensamente mejor si conseguimos terminar con la violencia y normalizar la situación política y si logramos que, más pronto que tarde, seamos los propios vascos quienes tengamos la capacidad para decidir sobre lo que queremos y deseamos".

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