BILBAO, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -
El portavoz del PNV, Iñigo Urkullu, asegura que "ante los obstáculos, Batasuna tiene que mantener un principio y un compromiso claro" y dice ver en el PSOE un "discurso más abierto" que en el PSE-EE, al que considera un "delegado del Gobierno del PSOE, sin tener una capacidad de actuación política autónoma suficiente".
En una entrevista en el diario 'Deia', recogida por Europa Press, Urkullu muestra su "ilusión" por "poder pasar página definitivamente a un escenario de convivencia con la violencia" y, aunque reconoce que hay "nubarrones", en referencia a los ataques de Barañain y Getxo, recuerda que su partido ya advirtió de que "era posible que aparecieran".
En esta línea, niega que le parezcan novedosas las palabras de Joseba Permach respecto a ambos ataques, porque, según explica, "ya en el año 98 conocimos términos similares", si bien reconoce que "más allá de los términos concretos empleados en una reacción, debe existir un compromiso real para sacar el conflicto de las calles, como se dijo en la declaración de Anoeta". "Ese compromiso se tiene que ver a lo largo del tiempo, no a la luz de unas palabras concretas", agrega.
A su juicio, "políticamente el proceso es irreversible", aunque recuerda que en otras ocasiones se han conocido "situaciones de escisiones en ETA" y, ante esto, "es ante lo que tiene que demostrar su compromiso la izquierda abertzale".
DETENCIONES
Preguntado por el papel de la Ertzaintza respecto a la detención de supuestos colaboradores de ETA, el dirigente nacionalista considera que "aún siendo situaciones de difícil gestión" la Policía "tiene un carácter integral y está a las órdenes de la justicia", por lo que cree que "no puede hacer oídos sordos ante las órdenes judiciales".
Asimismo, destaca la sintonía del tripartito sobre la gestión del proceso de pacificación y sobre la forma de abordar la normalización política, y asevera que esta última "necesita de acuerdos amplios y no de políticas basadas en el enfrentamiento". En este sentido, lamenta que "algunos que se dicen nacionalistas no quieran trabajar con el PNV" y afirma que "si se está diciendo que hay que constituir un polo independentista que pueda ser un modelo de alternativa al modelo político y social que defiende el PNV, ya está todo dicho".
Reconoce que "desde hace dos años a esta parte se ha podido ver, por parte de la izquierda abertzale, una capacidad de generosidad en la interpretación de los pasos que el presidente del Gobierno español estaba dando" y apuesta por que en el futuro se siga actuando "en base a la realidad y a los ritmos que cada momento nos ofrece".
Por ello, confía en que no haya retrasos en el momento en que el Congreso dé por buena la verificación del alto el fuego y cree que "ante los obstáculos, Batasuna tiene que mantener un principio y un compromiso claro", mientras que, añade, "por parte del PSOE y del Gobierno español ya hemos escuchado que esas dificultades no echarán por tierra el proceso".
En este sentido, considera que tras la verificación del alto el fuego, se deben abordar otros asuntos como la memoria de las víctimas y el acercamiento de los presos, y se muestra convencido de que en la actualidad hay margen para un acuerdo político que cierre este proceso. "Sin renunciar a los objetivos y a las aspiraciones que cada uno tiene como formación política, debemos ser conscientes de los condicionantes del resto", precisa, para añadir que el proceso obligará a una redefinición del nacionalismo vasco y "del ámbito que se dice no nacionalista".
MESA DE PARTIDOS
Preguntado por la puesta en marcha de la mesa de partidos, asegura que "esa dinámica va madurando" y que la solución pasa "por un acuerdo amplio que tiene que llegar como consecuencia del debate de las fuerzas políticas", por lo subraya que eso "sólo se puede hacer en un foro de partidos en la medida en que Batasuna tiene un peso específico en la sociedad vasca y no tiene una representación directa en el Parlamento".
"Más allá de lo que se ha dicho públicamente, hay un trabajo que se está haciendo en las conversaciones entre los partidos y nadie ha dicho que haya que retrasar la mesa de partidos 'sine die'. Estamos en la fase preliminar de dialogar de forma bilateral, haciendo trabajo de cocina", remarca, para agregar que esta mesa podría ponerse en marcha el próximo otoño.
Tras afirmar que el derecho a decidir será el eje central del debate, así como la obligación de pactar, asegura que los derechos históricos serán el punto de enlace entre el marco vigente y el nuevo autogobierno que surgirá de la mesa de partidos.
"DISCURSO ABIERTO" DEL PSOE
En referencia a la actitud del PSE-EE, Urkullu dice ver un "discurso más abierto" desde la presidencia del Gobierno español que desde el socialismo vasco y considera que PSE-EE "está haciendo una labor de delegado del Gobierno del PSOE, sin tener una capacidad de actuación política autónoma suficiente".
Asimismo, considera "pasos inteligentes" el nombramiento de Alfredo Pérez Rubalcaba como ministro del Interior y el traslado de su antecesor, José Antonio Alonso, al ministerio de Defensa, y apuesta por que el PP sea ser "parte de la solución". "Pero si se autoexcluye y quiere vivir en esquemas del pasado él es el único responsable", concluye.